Ya no cabe ninguna duda de la incidencia del COVID en esta segunda ola se ha desplazado definitivamente a Rioja Baja. A día de hoy, en esta zona de La Rioja, se acumulan en sus localidades de más de 1.000 habitantes el 49’78% de los casos activos de toda La Rioja.

El descenso de los casos en la capital riojana y el ascenso de estos en la capital de La Rioja Baja; acompañado de los casos de Rincón de Soto, Aldeanueva de Ebro y los aún existentes del episodio que se produjo en Alfaro en la última semana de agosto; ha conducido a esta situación.
La situación de Calahorra es preocupante. La capital de La Rioja Baja, que el pasado domingo se encontraba por debajo de Alfaro en lo que a casos activos se refiere, ha duplicado estos últimos siete días esta dramática cifra. El mismo lunes, como puede apreciarse en la gráfica 2, Calahorra ya superaba en casos activos a Alfaro

Calahorra, que en este momento se encuentra bajo la recomendación de limitar la movilidad, se acerca peligrosamente a acumular la mitad de los casos de las localidades de más de 1.000 habitantes de La Rioja Baja (45’37%), aunque la imagen que ofrecen sus calles parece ajena a estas circunstancias y a estas recomendaciones.
El ayuntamiento de la localidad decidió, el pasado lunes, tomar medidas extraordinarias para frenar la escalada de actividad de este virus en el municipio. Una escalada que para la alcaldesa calagurritana, Elisa Garrido, es fruto del comportamiento colectivo del día a día de HOY, no del que se produjo durante las fechas en la que la localidad habitualmente celebra sus fiestas patronales. «Fruto de los sábados, los domingos, las cenas, las comidas, cumpleaños, las celebraciones, los huertos, comuniones…» y que nada tiene que ver y desliga de las actividades y situaciones vividas durante aquella última semana de agosto en las que la propia Concha Andreu salió a anunciar medidas extraordinarias para Calahorra.
Adoptó Garrado el lunes la decisión de cerrar el mercadillo de los jueves y pedir a los vecinos que limitaran sus movimientos a lo necesario.De igual manera solicitó limitar al máximo los encuentros y los desplazamientos innecesarios. Pero no cerró parques por esta circunstancia, como sí hizo, por ejemplo, el Ayuntamiento de Alfaro; ni museos, ni salas de exposiciones, ni otros servicios municipales.
Estas medidas de limitación de movimientos fueron reforzadas el miércoles y ampliadas a toda La Rioja por el Consejo de Gobierno.

Calahorra, además, acumula hoy el 22’59% de los casos activos en toda La Rioja (1.129).
El miércoles por la mañana, el Ayuntamiento de Calahorra, momentos antes de la comparecencia de Concha Andreu en la que se dio cuenta de las nuevas limitaciones, anunció el cierre de los parques infantiles alegando que, por ejemplo, el martes por la tarde alguno de ellos sobrepasaba el aforo permitido dentro de ellos.


