A pesar de la información que previamente se ofreció desde el Ayuntamiento de Calahorra, en la que se afirmaba que el dueño no residía en esa casa, esta información no incluía que en el interior sí habitaban otras 14 personas.
Según la información que se descubrió a las horas del derrumbe, en el interior de la casa residían 14 personas, que no estaban empadronadas en la localidad, a las que el propietario, residente en Calahorra, había alquilado la casa.
El Ayuntamiento de Calahorra informó, minutos después de este derrumbe, de que esta casa estaba declarada en ruina y de que su dueño tenía un proyecto de derribo del inmueble.
La vivienda constaba de una planta baja y dos alturas.



