Una victoria costosa y trabajada para seguir camino del objetivo
El Grafometal La Rioja derrota (25-22) a un combativo Kukullaga
Foto (Grafometal La Rioja)
Se ganó, sin demasiados alardes, pero se ganó.
Hay que empezar por ahí, no puede ser de otra forma. Es verdad que quizás el equipo no se encuentra -partido del Basauri aparte- en su mejor momento, pero no tiene que ser tampoco fácil: la liga apremia, vamos llegando a las jornadas clave, el cansancio aumenta, y el tener que salir siempre al campo con la vitola de favorito -ya no solo de vencer sino de convencer-, pues así es la historia y listón altamente puesto por este club, puede generar unas expectativas presionantes que no desmedidas con el nivel que atesora el equipo, que en algún momento pueden pasar factura.
Otra cosa como decimos es que, con las jugadoras que conforman la plantilla, las exigencias estén a la orden del día, más aún cuando sabiendo lo que podría esperar en esa presunta fase de ascenso, que no es poca cosa. Es por esto que no basta solo con conseguir el triunfo; en muchas ocasiones las sensaciones son más gráficas que el propio marcador: lo venimos diciendo con asiduidad, se puede ganar de uno e incluso perder pero transmitir unas grandes vibraciones para, por el contrario, ganar y no dejar unas ideas demasiado reconfortantes. Este sábado hubo un poco de todo.
Por tanto, el análisis que realizamos cada semana lo hacemos, como no podría ser de otra forma, en función de las jugadoras que se encuentran en el conjunto riojano, las mismas que, estando o rozando su máximo nivel, y en el conjunto de todas, pueden logar lo que se propongan. Os voy a poner deberes: por favor, repasad detenidamente la plantilla del equipo; si cuando lo habéis hecho lo primero que os viene a la cabeza son cosas como fabulosa, enorme, espectacular, y un largo etc., significa que me habéis leído el pensamiento.
De verdad, puede parecer que soy un inconformista, y sé de sobra que en una temporada influyen muchas situaciones, que es muy complicado tener a todas a su mejor versión, pero este grupo está diseñado para pelear y logar por un objetivo claro como es el ascenso, comencemos por ahí; si no tuvieran esa capacidad no estarían aquí. Como en todo luego se puedo alcanzar o no, pero creo que el recorrido previo a la lucha final es de vital importancia para fortalecer esas grandes cualidades innatas con las que cuentas las sportianas.
Pues, pararos a pensar por un momento: se han ganado todos los partidos menos uno y estamos hablando de esto; puede parecer lo contrario pero creo que no deja de ser una valoración positiva: a poco que se consiga mantener un equilibrio mejor entre la puntuación y las sensaciones, a este equipo lo único que lo para es una actuación bajo los palos como la que tuvo Ailín.
Sí, me gustaría iniciar lo que fue transcurrir del partido haciendo alusión a la portería riojana: espectacular el momento que atraviesan las guardametas del Grafometal La Rioja. Tanto Elena como Ailín, sin olvidarnos de la estimable ayuda de una Rebeca que estudia y para a partes iguales creando -lo sé de primera mano- buen rollo con sus compañeras de puesto, están cuajando unos partidos muy brillantes ¿Un arma de doble filo? Sin duda. Que tus arqueras sobresalgan por encima del resto y que, aún así, ganes por un ajustado 25-22, no es el mejor de los síntomas que digamos. De cualquier forma, grandes prestaciones en una portería riojana que transmite mucha seguridad.
Los otros dos grandes protagonistas del choque fueron esos señores o señoras -no hemos averiguado aún el género- vestidos de etiqueta blanquiroja que Ailín, más bien su contrincante de posición, tenía a cada uno de sus lados; tanto tiempo quietos es lo que tiene, ¡malditos palos!
A todo esto -con total libertad me lo decís si me voy demasiado por las ramas;)- creo que no lo he dicho, el rival al que tuvieron que hacer frente las riojanas era el Kukullaga Etxebarri, un buen equipo que cuenta, con Irati Vázquez -estuvo muy bien acompañada de Ane Valero y Garazi Elorriaga- a la cabeza como su jugadora franquicia, con importantes señas de buen balonmano.
Ésta fue quien, después de que ya lo hiciera su tocaya del Grafometal La Rioja, abrió la contienda para su equipo en un partido que estuvo muy igualado en los cinco primeros minutos pero que, tras un arreón -en carrera, con salto, de cabeza, o a ras del suelo, da igual- con dos goles seguidos -ya había marcado uno- de Paula García, cogía un claro color riojano (7-3) que obligaba al entrenador contrario a pedir tiempo muerto.
Una dinámica positiva de las sportianas, y un acierto en portería de una Ailín que ya había parado un siete metros -lo haría dos veces más- dibujaba un panorama muy alentador que, sin embargo, el paso de los minutos, los postes, algunas exclusiones, y una bajada del rendimiento, propiciaba que las vascas se fueran sintiendo cada vez más cómodas para situarse a dos goles (7-5 y 10-8), en primer lugar, y para empatar la contienda (10-10), en segundo.
De hecho, los parciales ocasionados por las visitantes, como el último de 0-4, generaban ciertas dudas en un choque que cerraba su primer acto (13 -11) con una macedonia de sensaciones tras el tanto de una Lucía Carrascón que es, sin ninguna duda, una de las noticias más gratificantes de este tramo de la temporada.
Con la reanudación las pupilas de Manu Etayo se dispararon: Masha, Bea, Irati y Paula endosaban, por tan solo uno del Kukullaga de la mano de Paula Molano, cuatro tantos que situaban un margen considerable (17-12) en un partido que el técnico vasco volvía a parar. Ya sé lo que estáis pensando, Murallas Taty Lozano® (contrataciones las justas) también tenía que ver en esa mejoría; ¿acaso alguien lo dudaba?
A pesar del parón la cosa seguía bastante bien y encaminada cuando Bea -que rebaja con sus acciones, ahora que los partidos se ven desde casa, el precio de la fibra- lograba con su gol poner (19-13) lo que era hasta entonces la máxima diferencia en el luminoso.
Una renta de seis goles que se mantuvo en el electrónico varios minutos con lo sendos tantos (22-16) de la incombustible y ese genial baluarte que es Masha, y de una muy inspirada -también en la faceta asistente con el pivote y extremo- Irati Holgado (23-17) que, en las inmediaciones del segundo período presentaba un panorama no quizás demasiado reluciente en su ejecución, pero sí en lo práctico, que en muchos casos es de lo que se trata.
Fue entonces cuando, a partir de aquí y a pesar del buen rendimiento de una Ainhoa García que si algo demuestra cada vez más desde su recuperación es que el balonmano -del bueno, para ser exactos- no se le ha olvidado, se fue cocinando un caldo de cultivo -imprecisiones y un rival ambicioso e incómodo con defensa mixta- que hacía del partido, independientemente de que no peligrara en ningún momento, que no terminara (25-22) todo lo bien que se hubiera deseado, más aún con una acción final donde Irati se hacía daño en el tobillo.
Un encuentro trabajado, de esos que, aunque no podamos definir de ‘partidazo’, acercan y mucho al objetivo. Y es que, nadie dijo que fuera a ser fácil, y sino apuntad la siguiente jornada (domingo 28; 12:30) en donde el Grafometal La Rioja tendrá que hacer frente al siempre combativo Aiala Zarautz ¡VAMOS A ELLO!
GRAFOMETAL LA RIOJA: Elena Navarro, Ailín López, Rebeca García (porteras); Bea Puertas (3), Masha (6), Irati Holgado (4), Paula García (4), Ainhoa García (4), Lucía Ladrera (2), Lucía Carrascón (2), Valentina Learreta, Taty Lozano, Maite Rodríguez, Yumi Tamada, Alba Ibáñez, Carla Rivas.
KUKULLAGA ETXEBARRI: Olatz Pujana, Ane Fernández (porteras); Garazi Elorriaga (5), Irati Vázquez (2), Maialen Castro (2), Leire Hierro (1), Ane Valero (6), PaulaMolano (2), Imane Jedyane (4), Ane Fernández, Andrea Fernández, Lorena Eguiguren, Eider del Pozo, Ariane Pedrosa, Eider del Pozo.



