Actualidad Rioja Baja
Medio de comunicación para conocer lo que pasa en nuestra tierra
Fundación San Millán de la Cogolla 1200

Una más y ya van veinte

El Grafometal La Rioja derrota (31-22) al Club Balonmano San Adrián

Fundación San Millán de la Cogolla 1200

Foto (Grafometal La Rioja)

Victoria. Una más y ya van veinte. Tan fácil es escribirlo como difícil es lograrlo. No vamos a descubrir nada ahora, pero el tener un equipo que prácticamente cada semana consigue, o al menos es claro favorito para hacerlo, un triunfo más que permite seguir soñando a lo grande, no deja de ser algo muy meritorio y de enorme estima para todos aquellos que les seguimos.

A veces no somos todo lo conscientes, más allá de la gran puntuación que esto conlleva, de que estar peleando por objetivos ambiciosos todos los años, se terminen dando o no, genera un sentimiento de ‘pertenencia’ al equipo, en definitiva al club, que es casi tan significativo como el propio hecho de ganar. El que lo persigue lo consigue o eso dicen.

Y es que, permitidme ponerme en mi persona, desde que sigo a este equipo, afortunadamente ya hace bastante tiempo, no sé lo que es luchar por otra cosa, más aún, si no recuerdo mal no conozco lo que es ir por detrás de el tercer puesto clasificatorio de la tabla. No sé si muchos podrían decir eso.

Como decimos, puede que luego, como así ha sido, muchas veces quedándote incluso en plena orilla,  no alcances ese último reto que te has propuesto, pero independientemente de eso y de la decepción lógica del momento, la seguridad que transmite el Grafometal La Rioja en volver a intentarlo año tras año es sin duda el comienzo inevitable de toda esa meta.

Por eso, intentemos por un instante, yo el primero pues el vocablo ‘ascenso’ probablemente se encuentre entre las cinco palabras que más utilizo día a día, desligarnos de ésta al fin y al cabo -satisfactoria y bienvenida- presión de lograr o no el objetivo. Lo que tenga que llegar, llegará por sí solo, pues este equipo está destinado a hacerlo. Por tanto, mientras tanto DISFRUTEMOS AL MÁXIMO DEL CAMINO.

Después de éste preámbulo y metiéndonos ya de lleno en el partido, éste fue más reñido, sobre todo en los veinticinco primeros, de lo que el marcador final (31-22) pueda sugerir. Delante se encontraba un conjunto, el Balonmano San Adrián, que cuenta con importantes destellos de mucha calidad, así como una defensa aguerrida que, a poco que le aporten algo más de continuidad, a buen seguro que les dará grandes frutos; las bilbaínas lucharon en todo momento con goles, en ocasiones, de muy bella factura.

Claro está que, cuando tienes delante a las riojanas, las que actualmente ostentan el primer lugar, las cualidades con las que cuentas se reducen, más aún cuando la sportiana Bea Puertas está en modo, como ya dijimos con su fichaje, «yo nací para jugar a esto del balonmano».

Bien, la jugadora andaluza marcó seis goles -algunos descomunales- en el total del encuentro, uno en la primera mitad y cinco más en la segunda; ¿qué si su primer acto fue malo o por lo menos mucho peor, como las estadísticas pueden sugerir, que su segundo? Nada tan lejos de la realidad…

Los que, como tú, llevamos muchos años en este deporte, sabemos que a veces los incontables, esa predisposición que no deja huella en los números como puede ser el crear juego y ocasiones o -sigo en la piel de Bea- hacer con el retrovisor -el derecho o el izquierdo igual da- un pase al extremo que solo los privilegiados en esto pueden ver, son tan importantes y debieran ser tan valorables como los propios goles. Sí, Bea sabe de ambos.

Así, a pesar de su gran actuación, de una Elena Navarro bajo los palos, una vez más, enorme y crucial -increíble su momento de forma-, así como una Yumi Tamada que, de verdad y sin más dilaciones, me encantó, las jugadoras vascas conseguían, primero comandar el electrónico (4-5; 5-6; 6-7), para después sostenerse con plena igualdad (8-8) con el gol de una acertada Garoa Sarrionandia-Ibarra y con el (9-9) anotado por la que es una -no solo en el partido del sábado- de los mayores baluartes de su equipo, Sara Martín Cajide.

Tras esto «toque de caballería» y a escena -llevaba ya un buen rato haciendo de las suyas- de una Masha -¿quién si no?- que volvía a poner delante a su equipo. Poco tardaron las visitantes en volver a empatar una contienda que, sin embargo, con la cada vez mayor aportación -en el partido y en la temporada- de Ainhoa, un paso adelante de la defensa, unos muy destacados minutos de Yumi -no solo en la anotación- posibilitaban distanciarse, esta vez por tres goles (13-10), un marcador que señalaba tan solo cuatro minutos para cerrar la primera parte del choque.

De esta forma, las locales siguieron compactas y cada vez más acertadas en ataque. Como muestra un espectacular fly a pase de Bea terminado por una Paula García que, nunca mejor dicho, voló; nada nuevo que no sepáis, vamos. Efectivamente, al igual que en las películas cuando tiene lugar una de las mejores escenas, al menos la más llamativa en términos visibles, y nos dejan con ganas de más en su marcha a los anuncios, las chicas del Grafometal La Rioja hacían lo propio hacia los vestuarios con un marcador que dominaban por 16-11. Como toda buena película tiene su secuela, no dudéis que les diremos que lo repitan.

Con la reanudación, un gol inicial de Irune Fernández, y un parcial con el paso de los minutos favorable a las vascas, propiciaba que las cosas se apretaran (19-17) mucho más con el buen papel de Izaskun Turrión. Fue entonces cuando, una Bea Puertas que de éstas ha vivido muchas, una mayor calma en las acciones ofensivas, el buen hacer de Elena bajo los palos, y un latigazo de Irati -de Holgado tuvo de todo menos el espacio por el que el balón pasó de la escuadra- ponía la máxima diferencia (26-20) en un encuentro al que le faltaban menos de quince minutos. Había que rematar.

Por ahí andaba Masha que marcaba dos nuevos goles -las redes tienen que estar realmente molestas con ella- que mantenían esa renta hasta la entrada en portería de una Rebeca García que lo volvió a hacer, que vuelve, por tercera vez consecutiva en un partido, a dar un nuevo significado al número 100: ya no solo se trata del número de años de un siglo, ni tan siquiera la temperatura a la que hierve el agua, no, podemos decir que ahora hace referencia también al porcentaje de paradas que realiza la oyonesa cada vez que sale, y que, dicho esto, permitía a su equipo culminar un duelo que terminaba por 31-22 y con eso sí, un mal gesto de Paula en una acción que todos esperamos que quede en nada.

[Ah! Para los más jóvenes, este nuevo concepto del ‘100’ será pregunta de selectividad obligada, así que ya sabéis 😉 ]

Con todo, el Grafometal La Rioja ganaba de nuevo para seguir manteniendo esa primera plaza que intentará conservar con aplomo, tras una jornada de descanso, frente al Unizar Dominicos. Como siempre y para siempre, ¡VAMOS SPORTING!

GRAFOMETAL LA RIOJA: Elena Navarro, Rebeca García, Ailín López (porteras); Masha (8), Yumi Tamada (5), Bea puertas (6), Paula García (4), Irati Holgado (2), Valentina Learreta (2), Ainhoa García (3), Lucía Ladrera (1), Carla Rivas, Alba Ibáñez, Maite Rodríguez, Lucía Carrascón.

CLUB BALONMANO SAN ADRIÁN: María del Río, Mercedes Fernández (porteras); Izaskun Turrión (5), Garoa Sarrionandia-Ibarra (4), Irune Fernández (2), María Santos (1), Sara Martín (7), Naia Pinedo (1), Aitziber Castro (2), Arrate Ladrón, Maialen Barbero, Josefa Ignacia Araya, Laida Cáceres, Ainhoa Martín, Maialen Barbero.

También podría gustarte