Transportes destina 10,3 millones a la conservación de 150 kilómetros de carreteras estatales en La Rioja
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado un contrato de 10,3 millones de euros para la conservación y explotación de carreteras del Estado en La Rioja, una actuación que permitirá mantener más de 150 kilómetros de vías estatales durante los próximos tres años.
El contrato incluye trabajos en las carreteras N-111, N-113, N-232 y N-232A, además de la reparación del viaducto de la Cañada Ancha, situado en el término municipal de Lumbreras.
La adjudicación, publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público, tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga por otros dos años y una extensión adicional de hasta nueve meses.
Entre las actuaciones previstas figuran la vigilancia y atención de accidentes, los servicios de vialidad invernal, el control de túneles y comunicaciones, así como el mantenimiento de distintas instalaciones asociadas a la red viaria estatal.
Los trabajos abarcarán cerca de 70 kilómetros de la N-111, entre el túnel de Piqueras y Logroño; un tramo de la N-113 en el entorno de Alfaro; la N-232 entre el límite con Navarra y las proximidades de Alfaro; y la N-232A en Logroño. En total, el contrato actuará sobre 150,224 kilómetros de carreteras.
Además de la conservación ordinaria, el proyecto contempla la reparación del viaducto de la Cañada Ancha, ubicado en el kilómetro 272,300 de la N-111.
Medidas para reducir emisiones
El contrato incorpora criterios orientados a la eficiencia energética y a la reducción de emisiones de CO₂, dentro de la estrategia impulsada por el Ministerio para avanzar hacia una red viaria más sostenible.
Las empresas adjudicatarias deben calcular la huella de carbono derivada de la ejecución de los trabajos y presentar un plan de descarbonización durante los seis primeros meses de contrato. El objetivo es alcanzar un balance neutro de carbono en un plazo de cinco años desde el inicio de la concesión.
Estas medidas se suman a otras ya implantadas, como el uso de sistemas de autoconsumo energético, tecnologías renovables para calefacción, mejoras en la iluminación y la incorporación de vehículos eléctricos para las labores de conservación.
Un modelo de conservación integral
Según explica el Ministerio, este tipo de contratos mixtos de servicios y obras busca garantizar unas adecuadas condiciones de circulación y seguridad para los usuarios, además de optimizar los recursos públicos destinados al mantenimiento de la red estatal.
Las labores incluyen desde la gestión de incidencias y el seguimiento del estado de las carreteras hasta estudios de seguridad vial y el mantenimiento de los diferentes elementos que forman parte de la infraestructura.





