Santos Cerdán pidió al PSOE ayuda para su defensa legal a Moncloa para mantener «su lealtad»
Según informa Diario El Mundo, Santos Cerdán solicitó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que el PSOE asumiera los gastos de su defensa legal, pero recibió una negativa.
La petición habría tenido tuvo lugar, según diario El Mundo, el pasado 12 de junio, durante una reunión en La Moncloa, el mismo día en que se conoció el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) que lo vincula con el caso Koldo.
Según relata este medio por fuentes del partido, tras esa reunión, Cerdán regresó a la sede de Ferraz para formalizar su dimisión de todos los cargos y comunicar a su equipo que no podía asumir los gastos judiciales. Aseguró haberle dicho al presidente: “Lo dejo todo y lo único que pido es ayuda para la defensa, porque no tengo recursos”.
El planteamiento de Cerdán era similar al que, según fuentes internas, él mismo ofreció en su momento a José Luis Ábalos, incluyendo cobertura legal y colaboración política, a cambio de lealtad y renuncia al escaño.
Pese a defender su inocencia ante sus compañeros, sosteniendo que «todo es falso», Cerdán no logró apoyo institucional. Días después, ya en prisión preventiva, sus abogados trasladaron la misma petición a la aseguradora de responsabilidad civil del partido, que también la denegó al no formar ya parte del PSOE.
Actualmente, su defensa, afirma El Mundo, estaría siendo financiada por su entorno familiar. El primer pago, cercano a los 10.000 euros, fue cubierto con fondos de una cuenta de su esposa, procedentes de una indemnización por accidente laboral.
El 11 de junio comenzaron a circular informaciones sobre la implicación de Cerdán en la trama. Inicialmente, dirigentes socialistas, incluida la vicepresidenta María Jesús Montero, respaldaron públicamente su inocencia. Esa misma noche, el PSOE emitió un comunicado asegurando que no había participado en adjudicaciones ni percibido comisiones.
Sin embargo, el 12 de junio, el informe de la UCO lo situó como uno de los principales implicados. Sánchez leyó el documento y tomó la decisión de relevarlo de inmediato. Cerdán, visiblemente afectado, firmó su renuncia y reiteró ante su equipo que era víctima de un «montaje».
Tras su encuentro con el presidente en La Moncloa, se produjo la ruptura definitiva. Sánchez, que hasta entonces lo consideraba su principal colaborador, expresó públicamente su decepción: “El PSOE y yo no debimos confiar en él”.



