La UD Logroñés jugaba ayer la semifinal de los playoff y lo hacía en Galicia. La RFEF decidió, igual que hizo el año pasado, que estos playoff se disputarían en la distancia y con sede única.
En Galicia, exactamente en A Malata, los riojanos jugaban el inicio de esta fase de playoff hasta donde algo menos de doscientos valientes se habían trasladado.
El resto, desde la distancia, mientras muchos de ellos ya hacían planes ante una hipotética final, se reunían en el Palacio de los Deportes para seguir a los suyos desde la distancia.
Y así se vivió desde Logroño este partido que pasó de la ilusión y la alegría a resignación y las lágrimas en los ojos. Tal vez siempre se supo que no, pero ¿y si sí?
Ahora toca reponerse, recargar pilas y volver a soñar. Creer en volver y volver a creer en ganar y en hacer que el «si» sea «sí».


