Grávalos ya tiene sus primeras cofrades: Elisa y Sandra rompen la ancestral tradición
Elisa y Sandra rompen la ancestral tradición y ese techo de cristal que impedía que en la cofradía hubiera mujeres
Grávalos volvía a relucir por Navidad. El covid lo impidió el pasado año, pero en esta ocasión los gravaleños, bajo las preceptivas medias sanitarias, no quisieron faltar a sus tradiciones y, además, eligieron hacerlo con un esplendor especial.
Ese esplendor especial que da saber convertir ancestrales tradiciones a los nuevos tiempos, ese Saber que ha permitido que Elisa y Sandra hayan podido incorporarse a la Cofradía de los Hermanos del Niño Jesús de Grávalos.
El día 30, el mayordomo reparte las “tortas” entre los hermanos de la Cofradía y se apuntan los nuevos cofrades. Hasta ahora, solo se permitía que fueran mozos solteros.
Así fue el momento histórico
Este año, por primera, vez las niñas y mujeres también han podido hacerlo, dejando atrás la antigua regla de cofradía, y Elisa y Sandra han dado convirtiéndose en las primeras féminas de esta cofradía.
Después, esa misma medianoche se entonaron las Albadas por todos los rincones del pueblo y se hicieron tostadas al calor de las cinco hogueras distribuidas en diferentes puntos.
Techos de cristal que se rompen porque hay que romperlos, porque no tiene sentido que alguna vez existieran, porque además han perdurado durante demasiado tiempo. Bravo por ese tan profundo bravo que se escucha en el vídeo y, especialmente, por esas bravas nuevas cofrades. BRAVO.


