Annie, esa comedida Ana María Jiménez que entró a Masterchef durante la Semana Santa, se ha proclamado subcampeona del concurso televisivo pero campeona en los corazones de los espectadores,
«Creetelo. Estamos muy orgullosos de ti. Eres una grandísima cocinera, eres una grandísima persona» fueron las palabras que Marta Sanahuja le dedicó ayer a la concursante calagurritana. «Ha sido un honor conocerte».
Frases como estas se unen a las recibidas por la de Calahorra durante su participación en el concurso. Eres un ejemplo de esfuerzo, trabajo y compañerismo», le había dicho también Jordi Cruz.
También frases de extremo cariño le dedicó Pepe Rodríguez que afirmó que su forma de ser le hacía ser también ser ahora «Adoptada por esa audiencia porque te dajas querer de una forma que no te imaginas».
Ayer la de Calahorra, de plato a plato; de elaboración a elaboración; en mitad un momento tan complicado y de tanta tensión como es una gran final, Annie no se olvidaba de ayudar a sus compañeros y animar a los que más lo necesitaban en cada momento.
El jurado destacó de la participación de Annie su evolución durante el concurso, y la seguridad que desde el inicio había ido adquiriendo rompiendo con esas inseguridades que le habían restado oportunidades en su vida.
El programa de la final de Masterchef comenzaba con los cuatro aspirantes, entre los que se encontraba la calagurritana, trabajando sobre una propuesta culinaria y muy original del gran chef Oriol Castro, quien fue derecha en El Bulli de Ferrán Adrià.
Los cuatro finalistas debían realizar ocho elaboraciones que se convertirían después en unas preciosas gemas de diferentes colores de puré gelificado.
Los concursantes debían seguir en tiempo real las indicaciones y trabajos de la creación del chef catalán de cuyos platos podemos disfrutar en el Compartir, en Cadaqués, y el Disfrutar, en Barcelona
El primer trabajo de la riojana fue denominado como «Disfrutando en colores». No fue el mejor trabajo y quedó última en esta primera prueba, pero sí logró llevarse la mandil de Oriol Castro que Annie portó con mucho cariño y mucha emoción.
La ganadora fue Camilla que logró la chaquetilla que la convertía en la primera duelista de esta gran final de la decimocuarta edición del programa de cocina.
La prueba de exteriores se vivió en el restaurante Quique Dacosta restaurante, local ubicado en Denia (Alicante) reconocido con tres estrellas Michelín.
Su buen trabajo en esta segunda prueba de la final, la prueba exteriores, con el presto de tréboles y un postre, del que tras probar Quique Dacosta «A lo mejor la contrato, otra cosa es que quiera trabajar aquí»; le vaió para lograr la chaquetilla de segunda duelista.
El jurado determinó que Chambo no había hecho buenos platos y finalmente terminó cuarto. Tercera fue la gran toledana Carlota que también ha ido evolucionando.
«Quiero que todo el mundo que me conoce lo disfrute conmigo», dijo Annie antes de enfrentarse al duelo final.

Sus hijos y su marido, el gran Chusco Dj, la acompañaron en este importante momento. «Como he hecho en estos veintiún años, la acompaño a donde haga falta» dijo Chuco cuando Jordi Cruz desveló que no le gustaba ir a la televisión.
«Vamos a disfrutar y terminar esto por todo lo alto» dijo Annie junto antes de que ambas concursantes se dieran un beso previo al inicio del duelo entre la italiana y la riojana.
Joan Roca del gironi Celler de Can Roca fue el invitado especial durante el reto de la gran final. Su presencia emocionó a Annie que pronto recibió el cariño de Camilla. Una final entre amigas es una final mucho más grata y bonita. Por eso ha sido tan bonito que Annie, Carlota y Camilla llegaran juntas a la final.

Annie quiso que sus platos fueran un homenaje a las personas más importantes de su vida, unos platos de lo más riojanos con menestra de verduras y patatas a la riojana. El segundo fue un plato de lomo de ciervo con gel de zurracapote y su postre muy fresco. «La Rioja está aquí, Calahorra está aquí, Prejano está aquí, mi familia está aquí»; dijo de sus platos. Una propuesta realmente emotiva.
Por su parte, su familia quiso que el Chorra, que ya había sonado durante la visita de Eduardo Casanova, volviera a sonar desde el graderío de para acompañar los últimos instantes de su cocinado
Su menú comenzaba con un primer plato de Annie fue «La menestra de Jorgita», esa que hacía su madre, queriendo que su mano, de alguna forma, estuviera presente en la final. Como le dijo Jordi Cruz, había sido la primera concursante que había arriesgado con hortalizas en una final.
También este plato estuvo acompañado de un homenaje al restaurante de su familia, «El Viana»; con el acompañamiento de una presentación especial de esas patatasa la riojana riojana que se servían, aunque de otra manera, en ella.
La libertad que representa el ciervo con sabores a bajo monte fue su plato principal, un plato que dedicó a su segunda madre, «Tata», esa a la que dedica un vistoso tatuaje presente en su brazo y que le dio, según relató, en el pueblo esa libertad que siempre sentía cuando iba allí. Por su parte, el postre representaba la unión de Chusco, ella y sus dos hijos.
No hizo, o sí, un menú para ganar; sino un menú para emocionar desde esa cocina tradicional tratada desde la cocina de vanguardia; aunque sí desarrolló elaboraciones y platos de ganadora.

Annie hizo indudablemente un concurso para enmarcar: decíamos el día que entró en Masterchef que accedia al concurso una calagurritana extraordinaria y nos quedamos cortos.
ANNIE, GRACIAS POR LLEVAR A LA RIOJA TAN DENTRO Y ENSEÑARLA AL GRAN PÚBLICO. ERES NUESTRA GANADORA.


