3 de marzo. Otra vez. Hace un año, un día como hoy, se suspendía la procesión de Calahorra. Entonces parecía imposible que aquello ocurriera. Nadie recordaba la suspensión de la procesión en honor a San Emeterio y San Celedonio.
Hoy es difícil presagiar cuando la volveremos a celebrar de la manera en que antaño tenía lugar. Difícil imaginar cuando volverán los calagurritanos a recorrer las calles tan juntos y junto a San Emeterio y San Celedonio. Imágenes como éstas de la última procesión por la calle son bonitos recuerdos que se nos olvidó valorar por su, entonces, habitualidad pero… ¡cuándo volverán!
El Cabildo de la Catedral de Calahorra y la Cofradía de Los Santos Mártires comunicaban entonces que la procesión, debido a las inclemencias meteorológicas, debía ser suspendida.
Pero paró de llover y los Santos, aunque sólo durante unos instantes, procesionaron improvisadamente alrededor de la catedral.
Un día antes se había confirmado el primer caso de Covid en La Rioja. Y después… después vino todo lo que ha venido después.
Hoy los Santos Mártires han vuelto a recorrer Calahorra. Sobre un coche y solos bajo las miradas de los devotos calagurritanos. Esos que no dejado de engalanar, a diferencia de lo que el Ayuntamiento ha hecho, sus balcones; esos que «de otra manera» los han acompañado desde la distancia que ese balcón da; esos que han aplaudido a su paso y también en su fría llegada a la catedral.
Tras ello, una eucaristía en la catedral, con un tercio del aforo del templo y una retransmisión digital de la misma, han puesto fin a los actos en honor a San Emeterio y San Celedonio. «La nueva normalidad».




