Un espectacular Miguel no ha sido suficiente para salvar al Calahorra en la Nova Creu Alta. De nuevo el veterano guardameta logroñés, que ve como la competencia le crece en el banquillo, ha protagonizado un extraordinario encuentro. Y es que las continuas incorporaciones a la meta de los calagurritanos, no son óbice a que Miguel siga demostrando, jornada a jornada, sus espléndidas condiciones, hoy ante la atenta mirada de Limones, la nueva incorporación de los calagurritanos
El partido se inicio con muchos nervios . En el primer minuto un desajuste entre la zaga y el portero riojano a punto estuvo de costarle el primer gol a los calagurritanos. Después fue Álex Salas el que dispuso de una clara ocasión.
Sin embargo, en el minuto 10 el CD Calahorra enmendaba sus errores con una doble ocasión de gol que Sergi Puig tuvo que repeler. Primero fue el disparo de Gabarre y después el de un segundo jugador rojillo, que recogió el rechace del delantero del CD Calahorra, pero que se topó de nuevo con los guantes del cancerbero.
Tres minutos después tuvo que ser Martínez de Corta el que hiciera lo propio ante una ocasión arlequinada para mantener el empate sin goles en el marcador.
Más tranquilos fueron el reto de minutos de esta primera parte en la que solo, con el tiempo cumplido llegaron las nuevas acometidas. La más peligrosa fue la de Juan Delgado, que intentó sorprender a un adelantado Miguel que, muy atento, protagonizó una gran estirada para evitar el gol.

De nuevo nervios al inicio de la segunda parte. Miguel se quedaba a media salida ocasionando una peligrosa ocasión que murió, en segunda jugada, en una falta cometida por Luna.
De esta falta nació el gol catalán. El balón terminó, tras la ejecución de la falta y un posterior pase atrás, en las inmediaciones de Gualda, quien se sacó un chutazo desde tres cuartos de campo que repelía Miguel Martínez de Corta pero recogía Álex Sala en el área para convertirlo en gol en el minuto 50
Barace intentó lograr el empate en una de sus especialidades, una falta lejana que en esta ocasión no terminó de encontrar portería.
En el 57 Alberto buscó ampliar las diferencias sacándose un imponente disparo desde la frontal que Miguel, con las yemas de sus dedos, desvió lo justo para que el esférico terminara en el larguero. El rechace, aunque ya en posición de fuera de juego, también fue detenido por el bueno (muy bueno) de Miguel.
En el 76 Miguel Martínez volvió a salvar a los suyos. Un pase al espacio para Juan Delgado ocasionó un mano a mano que, con mucho oficio y casi como un portero de balonmano, desbarató el portero de los calagurritanos.
Después el propio Juan Delgado estrelló un balón en el larguero tras una extraordinario jugada trenzada por los locales rompiendo las líneas defensivas de los de Juan García Acedo.
Tras ello, el CD Calahorra introdujo una marcha más al partido. El envite enloqueció y el balón se paseó, en un lanzamiento de córner en el 81, por delante de la meta de Sergi Puig sin encontrar rematador.
El portero arlequinado también tuvo que intervenir, tal vez en exceso, realizando una palomita minutos después en un remate de cabeza de Gabarre. También Zubiri cabeceaba sin fortuna una falta lateral al borde del área que se fue fuera.
En el 87 los cambios crearon confusión en los rojillos. Esta confusión en las marcas terminó propiciando una nueva llegada sin marcas de un atacante local. La colocación y el temple de Miguel ayudó a que un defensa pudiera incorporarse para poner fin a esta ocasión de gol.
En el 88 era expulsado Álex sala por segunda amarilla. El arlequinado saltó con los codos y el trencilla no dudó en mostrarle la tarjeta y el camino de vestuarios.
Los riojanos atacaban, los catalanes buscaban las contras ante un equipo volcado al ataque. Pero nada más pasó y el partido, de extrema intensidad, concluyó con el 1-0.
En la próxima jornada el CD Calahorra recibirá al Bilbao Athletic en La Planilla. El encuentro vuelve a estar señalado para las 12:00 del domingo.


