Victoria con remontada para la UD Logroñés ante el filial del Real Zaragoza para regresar a la zona de puestos de playoff. Una UD Logroñés que perdonó mucho en la primera parte pero que hizo tres contundentes dianas cuando peor se le ponía el partido.
A pesar del dominio blanquirrojo en la primera parte y las múltiples ocasiones de las que gozó, el partido llegó al descanso con empate sin goles.
Sin embargo, todo cambió en la segunda parte. En el miuto 60 salvaba Taliby en primera instancia a los riojanos mandando a córner el esférico. Pero de esa jugada a balón parado llegaría el gol del filial maño que, aunque en principio cambiaría la dinámica del encuentro, sirvió para zarandear a los de Mendía.
Se adelantó el Deportivo Aragón en el 62 tras un lanzamiento lejano de Yoha que se estrelló en el larguero, pero el rechace cayó en la zona de Iker García, quien de cabeza mandó el esférico a la red.
Sólo dos minutos después y también a balón parado llegó el empate de la UD Logroñés. Miguel Mari se encontraba con el esférico en un córner y, sin marca y sin necesidad ni siquiera de saltar, el mediocentro alicantino.
Engañando al portero y con convicción marcó cuatro minutos después de penalti Quique Rivero, que se había incorporado poco antes al encuentro, el 1-2. La pena máxima la señaló el trencilla tras el derribo de Otadui en el campo.
En el 36, a la contra, marcó Santana la sentencia. Llevó la UD Logroñés la contra por banda izquierda y la puso en el centro, por donde entraba solo el extremo. El canario marcó con una vaselina en semifallo sobre el guardameta del Deportivo Aragón.
El partido concluyó con ese 1-3 que vuelve a hacer creer a la parroquia udelista. El entorno sonríe y sueña.


