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Osasuna no se rinde y salva en el descuento los tres puntos y el average ante el Oviedo

Llegaba el Oviedo a El Sadar y, a pesar de que no había coincidencia de colores en su camiseta, los carbayones decidían estrenar en el campo navarro su tercera equipación, una equipación de zamarra albiceleste con sus ribetes dorados.

Los asturianos se disfrazaban de campeones del mundo y saltaban al campo confiados en llevarse algo de un fortín que; en esta última temporada, a pesar de que la afición no deja de animar ni un segundo; no es ya tanto fortín.

Comenzaba atacando Osasuna contra el fondo norte. No eran buenas noticias para los navarros, pero frente al Levante esta situación le había reportado un buen resultado.

Los ovetenses salieron a por todas e hicieron sufrir, en los minutos iniciales, a un desconcertado Osasuna. Sin embargo, la más clara fue para Víctor Muñoz, que intentó batir a Escandell colándole el balón entre las piernas.

Poco a poco se fue apagando el ímpetu del equipo visitante. A pesar de ello, en el 20 Ilyas la tuvo para abrir el marcador. Buscó el palo corto, pero supo reaccionar Sergio Herrera.

Debieron esperar unos minutos más los del Real Oviedo para adelantarse en el partido. Cuando mejor estaban los locales, fue cuando llegó su gol en un córner botado en corto.

Por mediación de Fede Viñas, que remataba de cabeza desde la zona del punto de penalti y libre de marca el centro de Hassan de manera inapelable, llegó en el 40 el 0-1.

Dos minutos después, Osasuna conseguía la igualada, pero el árbitro la anulaba al apreciar que existía infracción de Budimir al rematar el esférico con el brazo.

Sin embargo, inapelable fue el remate del croata en el 45 para, ahora sí, igualar el encuentro con un testarazo en un gran centro medido de Javi Galán que se sacaba el lateral izquierdo pegado a la línea de banda.

Comenzó la segunda parte y de nuevo los protagonistas del primer gol del envite se erigían en protagonistas. Hassan se la ponía en el centro del área al goleador de los asturianos, que no llegó a conectar, en boca de gol, con el esférico para cambiar su dirección. A pesar de ello, Herrera se vio obligado a sacar una mano salvadora y conceder un córner.

Otra vez en el 52, Fede Viñas volvía a intentarlo, pero de nuevo se topaba con el cancerbero rojillo. La jugada había nacido tras un pase en semifallo de Illyas.

Por delante de la portería, sin encontrar rematador, se paseaba poco después el balón que ahora Fede Viñas cedía a Illyas. Pero aún hubo más: erró Javi Galán en el despeje, que golpeó a David Costa, y que a punto estuvo de marcar.

La tensión se mascaba de área a área desde la reanudación tras el paso por vestuarios. Torró remataba un saque de esquina que se terminaba perdiendo por poco en el 56.

Bajaron tras ello las revoluciones y el envite se hizo más táctico. Sin embargo, cruzaba un disparo en el minuto 62 Víctor Muñoz ante la meta de Aaron Escandell.

Se la jugó Lisci incorporando al juego un nuevo delantero por un hombre de la medular. Entraba Raúl García de Haro por Moi Gómez instantes antes de que Budimir peinara el balón al larguero de la meta de Aaron.

A pesar de ello, en el 67 era Reina el que se revolvía y a la media vuelta se sacaba un remate ante el que nada podía hacer Sergio Herrera. En la jugada, que había partido de otro centro de Hassan, se había pedido mano previa de Luengo por la parroquia local.

Nuevo carrusel de cambios en los locales que ponían más carne en el asador. Barja, Boyomo e Iker Muñoz se sumaban al juego por Torró, Herrando y Rossier.

En jugada ensayada llegó el empate en el 74. Rubén García botaba una falta y la ponía en la zona de Boyomo que, de cabeza, ponía el balón atrás para que un Budimir, libre de marca, protagonizara un pase a la red.

En los minutos finales, Osasuna se volcó contra la meta visitante mientras estos intentaban buscar el gol a la contra. Ambas escuadras conocían la importancia de llevarse este partido en duelo directo por la zona baja de la tabla. Incluso Budimir bajaba raudo a labores defensivas para ayudar a la desesperada a sus compañeros.

Y cuando más loco estaba el encuentro, en el tiempo de descuento (92), era Víctor Muñoz el que hacía saltar el partido y a la afición rojilla por los aires al hacerse con un rechace, tras un disparo de Íker Muñoz que había golpeado y rebotado en Fonseca.

Gol y nuevo cambio del técnico contra el que el Oviedo consiguió su ascenso a finales del mes de junio. Se iba del campo Aimar Oroz y entraba Osambela. Un mediapunta por un defensa.

Tres minutos después, Catena vio la roja directa tras un error en el despeje de un balón. El error propició una jugada peligrosa para la integridad física de un jugador del equipo asturiano.

Al central, que había errado en el despeje, se le fue el pie y, aunque frenó la pisada, el árbitro interpretó de forma acertada que aquello podría haber acabado destrozando el tobillo del jugador carbayón.

Hasta el 99 llegaría finalmente el encuentro; pero, a pesar de la tensión y emoción de los últimos instantes, poco más ocurrió destacado sobre el césped.

Osasuna lograba así una importantísima victoria de mérito, lucha y fe; una victoria que son tres puntos y que dan a los rojillos el gol average ante el Oviedo.

Con este resultado, Osasuna escala hasta la undécima posición, a la espera de que termine la jornada. El Oviedo, que sigue sin sacar buenos resultados a pesar de su mejora de sensaciones y juego, sigue siendo el colista.

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