Osasuna perdonó anoche ante el FC Barcelona y terminó perdiendo en un partido que llegó a tener muy de cara. De hecho, los rojillos acabaron la primera parte ganando 1-0 y con un jugador más en el campo tras la expulsión de Lewandowski en el 31.
Incluso antes de que el partido llegara al descanso, los de Arrasate dispusieron de varias ocasiones para ampliar la ventaja en en el marcador, una ventaja que habían logrado gracias a un temprano gol de David García en el minuto 6.
Muy diferente fue el segundo tiempo en el que los catalanes anotaron sus dos goles. Uno al comienzo, el de Pedri batiendo por bajo a Andrés Fernández cuando los locales aún se estaban asentando sobre el terreno de juego; y el otro al final, obra de Rafinha, cuando ya se veían con un punto en el bolsillo.
El que no llegó a jugar ni un solo minuto del que iba a ser su último partido fue Piqué ya que el central blaugrana fue expulsado, camino del vestuario, al final del primer tiempo.




