Derbi para despedir a Raúl García. El navarro colgará las botas con 37 años y hoy dos de los clubes por los que ha pasado le rendirán un homenaje. Derbi y partido de máxima rivalidad porque los duelos entre los pamplonicas y los bilbaínos son de todo menos amistosos.
El partido comenzó con una gran ocasión de Osasuna para adelantarse en el marcador, con Rubén García como protagonista de la misma con larga carrera y conducción hasta el área rival, aunque el de Xátiva no fue capaz de resolverla en el último momento.
Después llegó el primero de los goles anulados a Athletic por fuera de juego, el de Iñaki Williams, después vendría un segundo, este a Iker Munian. Igual de claro fue el gol que entremedias se le anuló a Raúl García de Haro.
El partido fue intenso en jugadas de gol. Ya en los primeros compases de la primera parte el Athletic Club había dispuesto de una doble ocasion de gol con un gran Nico Williams revolviéndose e intentando sorprender a Sergio Herrera y un Bereguer a punto de introducir la jugada surgida del rechace en la portería.
Sin embargo, el primero en marcar fue Raúl García de Haro en el minuto 40. La acción llegó de un centro-chut de Mojica que el delantero tocó para convertirlo en gol.
Nada más regresar del descanso, Rubén García enloqueció a la parroquia osasunista poniendo el 0-2 tras una larga carrera al área del Joker que en esta segunda ocasión sí terminó en gol.
Once minutos tardaron los vascos en recortar diferencias. Iñaki Williams, el máximo artillero de los locales, no desaprovechó un error de Mojica.
Con 1-2 pidió penalti Rubén García por un pisotón en el área de Yuri Belchite que llevó al rojillo al suelo. Aunque la jugada parecía clara, el VAR la revisó, pero el árbitro no cambio de parecer.
Honra al jugador de los de Pamplona sus palabras sobre esta acción a la conclusión del envite y sobre el papel de los árbitros y el respeto que se les debe a ellos «que a veces se pueden equivocar», subrayando que su padre también lo fue.
Esa jugada podría haber hecho cambiar un partido que no redujo su intensidad. Osasuna no se jugaba nada, el Athletic Club sí si aún quería conservar alguna opción de Champions, a pesar de ello, los navarros pusieron todo su empeño y esfuerzo en llevarse los tres puntos de un partido en el que Rubén García fue el mejor.
Sin embargo el fútbol a veces es cruel y hoy con los de Arrrasate, que tuvo que ver en la grada el partido, lo fue y mucho. Tanto que en el tiempo de descuento, cuando el árbitro estaba a punto de pitar el final y Sergio Herrera se había hecho con el esférico, en su caído las manos del portero golpearon en la cabeza de Catena, se le escapó al mirandés de las manos el esférico y se lo encontró Villalibre para hacer el definitivo 2-2.
A pesar de ello, poco cambian las cosas para ambos equipos. Para los bilbaínos, el punto rescatado puede no ser suficiente si mañana gana el Atleti y los osasunistas siguen sin ganar tras muchísimas jornadas.
Y mientras tanto una leyenda del fútbol dice adiós. El jugador más odiado por las aficiones rivales y más querido por las aficiones propias se nos va. Un fontanero del fútbol que siempre lucho con garra y que todos los que lo tuvieron lo quieren siempre en su equipo cuelga las botas.
Gracias Raúl García Escudero.
🦁 UN LEÓN PARA SIEMPRE.
👏 Aficionados de Osasuna y Athletic homenajean a Raúl García. #LaCasadelFútbol #LALIGAEASPORTS pic.twitter.com/GEEvfr9GGI
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) May 11, 2024




