Lo complicado de este juego es ganar. Ganar y convencer es una maravilla y sienta bie; aunque lo de ganar con sufrimiento es una realidad y esta UD Logroñés está acostumbrándose a esa manera de ganar, quizás con demasiado sufrimiento, pero gana y convence en una categoría demasiado encorsetada y con pocas diferencias en cuanto a la manera de jugar y el Bilbao Athletic fue otro enemigo que no difiere mucho de ese concepto.
Patxi Salinas, su técnico, sabe lo que quiere y sabe a qué jugar su equipo. Concede poco, encima demasiado y es muy intenso. Ya habrá tiempo de jugar a otra cosa, pero, por ahora prima el físico en el que la intensidad con recados cada vez que el contrario controle el balón es una opción y una obligación. Ese juego obliga al contrario asufrir y correr mucho con balón así que por esos condicionantes el partido no resultó ser muy vistoso en su tramo inicial.
La UD Logroñés, como tantos otros equipos, vive de «ese chispazo», de esa gota de calidad de sus jugadores. Fer Cano centraba al corazón del área, Aridane remataba de cabeza y Agurrezabala paraba en el minuto veintidós.
Aguirrezabala, ¡qué lujo para esta categoría! Un portero que una semana juega unos cuartos de final de Copa del Rey y otra para todos esos balones colgados al área en «nuestro fútbol de barro».
En el minuto veintinueve, con casi los mismos protagonistas que la vez anterior, regresaba el peligro contra la meta de los cachorros. Esta vez centraba Alfaro desde el perfil derecho y Aridane, a la media vuelta y como viene el esférico, remataba el balón que se iba lamiendo el palo de Aguirrezabala.
Así se iba yendo el primer tiempo; sin noticias de otro portero, del bueno de Serantes y de su vestimenta blanca. Sus compañeros en defensa eran una barrera impenetrable para los del Bilbao Athletic que corrían, encimaban, pero no llegaban a poner la meta en peligro. La defensa riojana apagó, sin mayor historia, cada vestigio de fuego en la primera parte.
El segundo tiempo fue un poco más de lo mismo. La UD Logroñés, a pico y pala, aguantando tarascadas del rival que quería un ritmo bajo y que nada pasará. Ahí aparecían Fer Cano, Castellano y Ramos dando salida y equilibrio al equipo; incluso Fran Rodríguez, desde esa banda derecha. Fran buscaba esos centros al área y enuno de esos centros, Aridane remató de volea y Aguirrezabala evitó el gol cuando se llegaba al minuto cuarenta y siete.
En el minuto cincuenta y siete, la banda derecha de la UD Logroñés ponía el rock and roll en ataque, Fer Cano lo centraba y Dubasin lo remataba a las redes consiguiendo el gol que ponía el 1-0. Era un gol merecido y buscado por los logroñeses.
Un partido nuevo entraba a escena. Se trataba de nadar y guardar la ropa,tener la posesión y que pasarán los minutos. Poco a poco y con mucho oficio iban discurriendo y el balón era lo de menos.
Mere quería poner pausa y hacia cambios. Guarrotxena entró por un aplaudido Aridane en el minuto setenta y cuatro. Cuatro minutos después, un desatado Fer Cano, que todo lo hizo bien, salía ovacionado por unas Gaunas puesta en pie. Ocupó su sitio Rodrigo Ríos que debutaba delante de su nuevo público.
El partido languidecía y Guarrotxena no llegó a rematar un balón puesto desde la banda derecha en el minuto ochenta y uno. El reloj corría pero el partido no estaba cerrado y quizás tocaba sufrir.
Después fueron Alfaro y Dubasin los que recogieron la ovación y el cariño de la grada. En su lugar entraron Pinillos y Paolo al campo. Era ya el minuto ochenta y nueve
Y entonces se sufrió. El Bilbao Athletic se asomaba al área desde el perfil izquierdo con el tiempo cumplido e Iñaki remata en dirección a su portero y portería. Pero allí estaba Serantes y su mano salvadora que aparecían para acabar de cerrar el partido y poner otro 1-0 en el casillero local.
Y así llegaba otra victoria, así de sellaba otra de esas victorias con sufrimiento final, pero que dejan un gran sabor de boca en cuanto a sensaciones.




