Los partidos políticos protagonizan un caluroso fin de semana
"Que lo interno no repercuta de forma muy negativa o haga olvidarse de lo esencial. Vamos, de lo del gobernar, de lo del mejorar y de lo del avanzar".
Los partidos políticos están siendo los protagonistas del fin de semana. Mientras Podemos marcaba su nueva hoja de ruta en su cuarta Asamblea, la primera tras la «era Iglesias», en el Paco de Lucía de Alcorcón; en Andalucía, tres candidatos socialistas se batían en duelo en las primarias socialistas andaluzas.
A la par, Partido Popular, Ciudadanos y Vox se sumaban a una concentración convocada por «Unión 78» contra los indultos a los presos del procés que el Gobierno de Sánchez parece querer firmar la próxima semana.
Con los líderes políticos dispersos por la plaza de Colón, según señalan algunos diarios nacionales, populares y Ciudadanos se repartieron los reproches y abucheos mientras Abascal, el que más se acercó al escenario principal, congregó el mayor número de apoyos.
Los que si se subieron al escenario fueron el escritor Andrés Trapiello y la que fuera dirigente de UPyD, Rosa Díaz. Sobre ese escenario pronunciaron un duro discurso dirigido al Gobierno Sánchez al grito de «basta ya».
En Podemos, sin sorpresa alguna, Ione Belarra ha sido elegida secretaria general de Podemos en la votación que se desarrolló de manera telemática entre el 6 y el 12 de junio. La candidata «oficial» ha contado con el 88,69% de los votos. En este proceso han participado 53.000 militantes, cifras parejas a las anteriores elecciones internas, y lo que constituirá un 10% de sus inscritos… o tal vez el 40% de ellos.
Y es que, aunque el censo total de inscritos en Podemos sería superior a los 530.000. Sin embargo, para poder votar en este proceso había que verificar la identidad del inscrito, algo que se ha comenzado a hacer en los procesos internos en los últimos años. Con estas verificaciones, el censo electoral de personas con identidad verificada rondaría las ciento cuarenta mil personas.
En lo que a los socialistas se refiere, una Susana Díaz que hace un tiempo dejo de ser la candidata oficial competía ahora en las primarias del PSOE Andaluz contra el alcalde Sevilla, Juan Espadas.
La archienemiga de Sánchez, pero aún secretaria general del PSOE andaluz y convertida ahora en villana por el aparato nacional, ha depositado su voto en la Agrupación de Triana enfundada en «Good vibes only» (sólo buenas vibraciones).
Juan Espadas, «el elegido» por el dedo de Sánchez, cree que «es el momento de recargar pilas para lo más importante, que es volver a gobernar en Andalucía». Algo de primero de militancia, diría Ábalos.
El tercer candidato en este proceso es Luis Ángel Hierro. Algunos medios de comunicación presagian que no obtendrá más del 2 0 3% de los apoyos y que el cobre se batirá entre Espadas y Díaz.
Si ninguno de los candidatos lograra más del 50% de los votos, deberá recurrirse a una segunda vuelta a la que concurrirán los dos candidatos más votados.
Alrededor de 46.000 socialistas andaluces están convocados en estas primarias, las primeras primarias socialistas que se celebran en España en los últimos años y que se han anticipado incluso al periodo de Congresos, ese que está por llegar y que a buen seguro resonará fuertemente en La Rioja.
En este periodo entre Congresos; entre congresos en las filas socialistas, pero también en las de los populares; la realidad discurre, a la espera de que estos lleguen y terminen, casi ajena a la importancia que la realidad realmente tiene mientras es extraordinariamente repercutida por estos duelos internos.
Mientras esto ocurre, a los riojanos nos toca observar desde la distancia los movimientos de unos y otros y desear que lo interno no repercuta de forma muy negativa o haga olvidarse de lo esencial. Vamos, de lo del gobernar, de lo del mejorar y de lo del avanzar. Vamos, algo que debería se ser «de primero de gobernante».




