La UR refuerza su colaboración con Elena Gómez Sanz en investigación sobre resistencia a los antibióticos
La Universidad de La Rioja (UR) ha consolidado su cooperación con la investigadora riojana Elena Gómez Sanz, doctora por la UR y actual profesora en la Universidad de Berna, donde lidera un equipo centrado en la resistencia a los antibióticos.
Gómez Sanz ha sido distinguida con una prestigiosa ayuda Starting Grant del Gobierno suizo, uno de los reconocimientos más competitivos a nivel internacional para jóvenes líderes científicos. Su proyecto se centra en el estudio de los bacteriófagos como posibles herramientas terapéuticas.
Este martes se ha reunido en Logroño con Carmen Torres Manrique, catedrática de la UR y responsable del grupo OneHealth-UR, para definir nuevas líneas de trabajo conjunto. Ambas investigadoras exploran enfoques complementarios frente a la creciente amenaza de las bacterias multirresistentes.
Gómez Sanz, que inició su carrera científica bajo la dirección de Torres, ha trabajado en centros de referencia como la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich o el hospital universitario de Basilea. Su equipo en Berna estudia el doble papel de los fagos: su uso potencial como terapia y su posible implicación en la diseminación de genes de resistencia.
En 2021, la investigadora publicó en Nature Communications un estudio que reveló que ciertos fagos pueden infectar múltiples especies bacterianas y transferir genes de resistencia. Este hallazgo ha ampliado el foco de su trabajo actual, que busca identificar fagos líticos seguros para su uso clínico.
Por su parte, el grupo OneHealth-UR lleva décadas analizando la resistencia a los antibióticos desde una perspectiva integral, considerando la interacción entre salud humana, animal y ambiental. Entre sus líneas de investigación destacan los péptidos antimicrobianos, como las bacteriocinas, con aplicaciones potenciales en sanidad y agroalimentación.
Actualmente, disponen de un banco de bacterias productoras de bacteriocinas con actividad frente a cepas resistentes. Están siendo analizadas para su posible uso en contextos clínicos y veterinarios.
Esta colaboración entre Logroño y Berna refuerza el compromiso científico de ambas instituciones para avanzar en estrategias innovadoras frente a la resistencia antimicrobiana, uno de los mayores retos globales en salud pública.




