Llegaba la UD Logroñés a su partido ante Unionistas de Salamanca muy tocada tras los malos resultados y la pobre imagen que los logroñeses han mostrado en sus últimos partidos. A pesar de ello, el ánimo de los blaquirrojos y sobre todo de su afición permanecía intacto y sabían que esta era una oportunidad de recobrar su identidad, volver a ganar y recobrar el crédito perdido.
Se llegaba a Salamanca con muchas ganas de ganar y demostrar. Sin embargo, en el partido la UD Logroñés se mostró muy perdida, sin rumbo, sin dirección. A pesar de ello, fueron los primeros en buscar puerta. Dubasin a bocajarro, desde el lateral, se sacó un extraordinario disparo ante el que Salva de la Cruz tuvo que emplearse a fondo.
Era el minuto 19 y, tras esta jugada, los riojanos dispusieron de unos minutos de acoso sobre la meta charra. Un espejismo que a penas duro dos minutos, sin embargo esto pareció despertar a los salmantinos que comenzaron a apretar.
Primero fue Pitu Doncel el que remataba a puerta tras una buena jugada local. Los de Unionistas abrieron el balón a la banda, lo recogió Cris Montes y la puso en el área para que Pitu Doncel lo rematara.
Después llegó, en el minuto 24, el remate de Jesús de Miguel buscando puerta; pero su remate se fue muy desviado. De nuevo en el 30, De Miguel se sacaba un potente disparo que encuentra puerta y ante el que Ximo Miralles protagonizó una gran parada.
Y tanto va De Miguel a la fuente que dos minutos después, el delantero anotaba de cabeza en un córner el primero de los locales.
No tardó en llegar el 2-0. Lo marcó Mandi. De nuevo la ocasión nacía de un córner; aunque en esta ocasión fue en segunda jugada. El jugador de Unionistas recogió el rechace de Miralles y entre una maraña de piernas su disparo se coló entre los tres palos.
Ya en el 38 pudo llegar el tercero. De nuevo un centro lateral que llegaba al área, un defensa no acertaba a despejar y el balón le caía a Rayco. El jugador canario se sacaba un disparo que se escapaba por poco.
Después de este varapalo, por fin la UD Logroñés pareció despertar en los últimos minutos de la primera parte. Dio un paso adelante e incluso presionó la salida del balón. Demostró que podía, pero el árbitro indicó el camino a vestuarios.
Comenzó la segunda pate y, en los primeros minutos, pareció verse una UD Logroñés muy diferente. Una UD Logroñés que quería, que buscaba el gol, que se había reencontrado,
Lo hizo durante unos minutos. Una buena llegada de la UD Logroñés obligó a Jorge Mier a sacar el remate de la cabeza de un jugador visitante tras una buena combinación. Después lo buscó Pinillos en una falta.
La respuesta de Unionistas fue demoledora. Primero lo intentó Cris Montes, después De Miguel y finalmente Cris Montes ponía el 3-0 en el 56. Rayco anticipaba el saque de falta, la recogía Cris Montes que conducía hasta el área y terminaba metiendo el balón por debajo de la salida de Ximo Miralles.
En el 59 llegaban los cambios y llegó, con ellos, la expulsión de Mendi, ya que el trencilla le mostró la segunda amarilla entendiendo que, en un triple cambio, el jugador perdía tiempo al no salir del campo.
Con diez en el campo y un 3-0 en el marcador, las cosas no parecían terminar de complicárseles a Unionistas. Mucho menos cuando uno de los recién incorporados, Nespral, ponía el cuarto para terminar de sentenciar el partido.
Con diez en el campo Unionistas siguió siendo superior a la UD Logroñés que se vuelve a casa de vacío y tras haber sido vapuleada por Unionistas, el equipo rey del empate.




