La UD Logroñés mantiene su racha de inicio de temporada manteniéndose invicta en competición oficial una vez superada la jornada seis de la liga de Segunda RFEF. Además esta racha se extiende a todas las competiciones.
Y es que, desde que Diego Martínez es el inquilino del vestuario blanquirrojo, los logroñeses han ganado todos sus partidos en Copa Federación regional y nacional y no han perdido ningún partido.
Pero claro, no es lo mismo ganar y pasar las eliminatorias en Copa que no perder, a base de empates y solo una victoria en liga, lo que se traduce en un bagaje muy pequeño de puntos en la clasificación.
Hoy no ha sido diferente y hoy los de Martínez han vuelto a rescatar un solo punto. Un punto que puede saber a victoria, por la forma en la que se ha conseguido, pero tan solo un punto, a fin de cuentas.
No fue una primera parte con muchas ocasiones de gol, de hecho la primera de los blanquirrojos llegó en el 24 tras un gran centro de Yasín desde la derecha que propició el cabezazo de Yurrebaso y que Calavia tuvo que sacar a córner.
Sin embargo, poco después, en el minuto, 36 marcó Vacas para el filial del Zaragoza a la salida de un córner adelantando a los maños en el marcador.
Jay, libre en el córner, disparó desde la frontal y Vacas anotó en el segundo palo con un portero riojano más preocupado en protestar un posible fuera de juego que en prestar atención al remate.
En la recta final de la primera parte pudo la UD Logroñés mandar el encuentro con empate al descanso con una doble ocasión de los blanqirrojos que hoy vestían de amarillo.
Primero fue Segin el que no fue capaz de resolver una llegada en la que el jugador de la UD Logroñés se quedó solo delante del portero tras un buen control. Tras ello, lo mismo hizo Urcelay que cabeceó a bocajarro el esférico ante Calavia.
La segunda parte tampoco fue próspera en ocasiones, a pesar de ello. En el 63 y en el 75 Unai y Urcelay buscaron sin fortuna y sin acierto la portería.
Con algo más de acierto, pero con el mismo resultado; lo hizo Ánder Vitoria en la recta final del partido, obligando a Calavia a emplearse a fondo.
Como lo volvió a hacer el guardameta minutos después ante un gran disparo de Unai, logrando sacar el esférico cuando la grada udelista ya entonaba gol. Sin embargo, nada pudo hacer ante el rechace que cayó en la zona de Enzo que ya no perdonó.



