La Subcomisión para la Familia de la Conferencia Episcopal expresa su preocupación por el caso de Noelia
La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida ha manifestado su preocupación por la situación de Noelia, que tiene en vilo al país, y a la que alude como ejemplo de sufrimiento personal y carencias en la atención institucional.
El pronunciamiento se produce tras la celebración de la Jornada por la Vida, enmarcada en la solemnidad de la Encarnación, y subraya la necesidad de analizar estos casos desde una perspectiva amplia que tenga en cuenta factores como el sufrimiento psicológico, la soledad o la falta de apoyo.
En su comunicado, la Subcomisión señala que la eutanasia y el suicidio asistido no deben considerarse actos médicos, sino respuestas que, a su juicio, reflejan una carencia social ante el sufrimiento humano.
En el caso concreto de Noelia, destacan que no se trata de una enfermedad terminal, sino de una situación que requiere atención y acompañamiento.
Asimismo, el texto insiste en que la dignidad de la persona es independiente de su estado de salud o autonomía, y defiende que la respuesta ante el sufrimiento debe centrarse en los cuidados, el apoyo integral y la cercanía.
La Subcomisión también ha trasladado su apoyo a la joven y a su entorno familiar, al tiempo que ha realizado un llamamiento a reforzar los recursos de atención psicológica y las redes de acompañamiento, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad.
El documento está firmado por Monseñor Santos Montoya Torres, Obispo de Calahorra y La Calzada- Logroño, José Mazuelos Pérez, presidente de la Subcomisión, y los también obispos Ángel Pérez Pueyo, Antonio Prieto Lucena y Gerardo Melgar Viciosa.
El comunicado concluye con una apelación a la sociedad para promover una cultura del cuidado que evite situaciones de aislamiento y refuerce la atención a quienes atraviesan momentos de especial dificultad.




