La Rioja se sitúa entre las regiones con menor presión fiscal de España tras avanzar cinco puestos en dos años
La Rioja se consolida como una de las comunidades autónomas con los impuestos más bajos del país, según el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF) elaborado por Tax Foundation y la Fundación para el Avance de la Libertad.
El informe, presentado en el Senado, coloca a la región en el tercer puesto nacional y segunda entre las comunidades de régimen común, junto a Madrid y el País Vasco.
El presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, destacó durante el acto la “firme convicción” de su Ejecutivo de seguir reduciendo la carga impositiva para “aliviar a familias y empresas, fomentar la inversión y estimular la creación de empleo”. La Rioja ha sido reconocida por su “ambiciosa política de reducción de impuestos”, con una mejora de cinco posiciones en solo dos años.
Entre las medidas aplicadas, el Gobierno regional ha impulsado la bonificación del 99% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, la eliminación del Impuesto de Patrimonio y la reducción del tramo autonómico del IRPF, que ya es el más bajo del país para las rentas más reducidas.

También se han incorporado deducciones por práctica deportiva, por intereses hipotecarios y por enfermedades como la ELA, además de incentivos específicos para el sector agroganadero en pequeños municipios.
El consejero de Hacienda, Alfonso Domínguez, subrayó que el Ejecutivo ha aprobado “doce rebajas fiscales” durante la legislatura, en todos los tributos de competencia autonómica.
Según explicó, estas medidas son “clave para que la economía regional gane competitividad”, situando a La Rioja como la segunda comunidad con mayor competitividad fiscal del régimen común.
Asimismo, el Gobierno riojano ha vinculado la deflactación del IRPF a la evolución del IPC, de modo que cuando la inflación anual supere el 3%, la tarifa se ajustará automáticamente para preservar el poder adquisitivo de los contribuyentes.
Capellán cerró su intervención reafirmando el compromiso de mantener una fiscalidad responsable y atractiva, capaz de atraer inversión y recompensar el esfuerzo de trabajadores y empresas riojanas.




