La Rioja plantea cinco alegaciones clave para el próximo Plan Hidrológico del Ebro
La Consejería de Agricultura trabaja junto a comunidades de regantes para que el documento recoja las necesidades hídricas de la región
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja ha trasladado cinco propuestas prioritarias para su inclusión en el Plan Hidrológico de Cuarto Ciclo (2028-2033) de la Cuenca del Ebro.
La consejera Noemí Manzanos ha presentado estas alegaciones durante una reunión mantenida este miércoles en Logroño con el presidente de la Federación de Comunidades de Regantes del Ebro (FEREBRO), Javier Berdejo, y representantes de distintas comunidades de regantes riojanas.
Entre las principales demandas, destaca la defensa de una gestión del agua basada en la igualdad jerárquica entre objetivos medioambientales y socioeconómicos. La consejera ha subrayado la necesidad de aplicar análisis de coste-beneficio en cada actuación, así como recurrir a las exenciones legales cuando sea necesario.
Uno de los puntos clave abordados es la ausencia de regulación en las cuencas del Alhama y el Oja-Tirón. Según Manzanos, es esencial que la nueva planificación contemple infraestructuras en estas zonas para mejorar la disponibilidad de agua, más allá de las medidas de ahorro y eficiencia.
El Gobierno de La Rioja también propone fomentar la modernización de los regadíos actuales, prevenir pérdidas de agua, impulsar la recuperación de recursos y no cerrar la puerta a nuevas zonas de regadío cuando así lo requieran los agricultores.
A la reunión asistieron los representantes de la Comunidad de Regadíos de Calahorra, el Sindicato Central Pantano González Lacasa, la Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Najerilla y las comunidades del Río Ebro en Alfaro y del Río Alhama.
Estas peticiones están alineadas con el Plan de Regadíos de La Rioja, cuya primera fase se presentó en mayo. Este documento divide el territorio en siete zonas de regadío y recoge información detallada sobre los recursos hídricos, superficies cultivadas, tipo de usuarios y estado de infraestructuras.
El plan sirve como base técnica para articular las demandas que La Rioja quiere hacer valer en el diseño del nuevo marco hidrológico de la Cuenca del Ebro.



