El Gobierno de La Rioja ha presentado una propuesta para que los ayuntamientos puedan prestar el servicio de recogida y atención de animales abandonados en sus municipios sin coste económico. La medida busca dar respuesta a la obligación establecida por la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y Bienestar de los Animales.
La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, anunció este martes, 9 de septiembre, la iniciativa ante la Federación Riojana de Municipios (FRM). Según explicó, muchos consistorios carecen de medios técnicos y económicos para asumir este servicio de manera individual.
El convenio propuesto contempla que el Ejecutivo regional aporte los recursos y la logística necesarios para la recogida de perros abandonados, extraviados o sin identificar. Los ayuntamientos no tendrán que abonar tasas ni precios por este servicio.
Compromisos municipales
Cada consistorio que firme el acuerdo deberá realizar, al menos, dos acciones al año relacionadas con la adopción responsable y la prevención del abandono. Además, tendrán que disponer de un lector de chips y un espacio temporal para la identificación inicial de los animales extraviados.
El Gobierno regional continuará prestando el servicio a través del Centro de Acogida de Animales de La Rioja, ubicado en Cañas. Cuando un ayuntamiento tenga conocimiento de un caso, deberá comunicarlo mediante el teléfono de avisos habilitado. El Ejecutivo se encargará de la recogida, mientras que el consistorio gestionará la identificación y contacto con el propietario.
Limitaciones del convenio
El acuerdo se centrará exclusivamente en perros. La recogida de gatos abandonados o pertenecientes a colonias felinas seguirá siendo una competencia municipal.
En el caso de perros pertenecientes a personas en situación de vulnerabilidad, será el propio ayuntamiento el encargado de tramitar el expediente para determinar si el animal se encuentra en situación de desamparo.
Con esta medida, el Gobierno riojano busca coordinar esfuerzos y garantizar el cumplimiento de la normativa estatal, ofreciendo apoyo a los municipios que carecen de recursos para atender a los animales abandonados.
