La Consejería de Salud y Políticas Sociales del Gobierno de La Rioja ha activado el Plan de Alerta, Prevención y Control de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2025. Esta medida, vigente del 16 de mayo al 30 de septiembre, busca minimizar el impacto sanitario de las olas de calor, especialmente en los colectivos más vulnerables.
Según ha detallado la directora general de Salud Pública, Consumo y Cuidados, Eva Martínez, el plan se enmarca en el Plan Nacional del Ministerio de Sanidad y contempla actuaciones diferenciadas en función del nivel de riesgo por temperatura (verde, amarillo, naranja y rojo).
Los principales grupos de riesgo son personas mayores de 65 años, menores de 4 años, personas con enfermedades crónicas y quienes se encuentran en situación de exclusión social. El plan establece un sistema de alertas con cuatro niveles (de 0 a 3), según la previsión meteorológica y su posible impacto en la salud.
Entre las acciones incluidas se encuentran la monitorización diaria de temperaturas, el seguimiento de la demanda asistencial y la priorización de la atención sanitaria a personas en situación de riesgo. También se han reforzado las pautas para profesionales sanitarios mediante un protocolo actualizado de actuación clínica y logística.
El Gobierno regional recuerda que en 2024 el plan se activó en 67 ocasiones, con temperaturas superiores a los 43 grados y hasta ocho activaciones del Nivel 3 de alerta en zonas como la Ribera del Ebro y la Ibérica Riojana.
Además de las medidas institucionales, el plan hace hincapié en la información y concienciación ciudadana. A través de canales oficiales, redes sociales y medios de comunicación, se difunden recomendaciones para prevenir los efectos del calor y se promueve la suscripción a alertas personalizadas mediante SMS o correo electrónico a través de la web del Ministerio de Sanidad.
Desde Salud Pública se insta a la población a tomar precauciones como hidratarse frecuentemente, evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, vestir ropa ligera y protegerse con sombrero o gafas de sol. También se recomienda cuidar de personas mayores, solas o con movilidad reducida.
En caso de síntomas de agotamiento por calor —como dolor de cabeza, náuseas, fiebre o mareos—, se aconseja actuar de inmediato: beber agua en pequeños sorbos, refrescarse con paños húmedos y buscar atención sanitaria si los síntomas persisten.
Ante signos de insolación o golpe de calor, como ausencia de sudor, piel roja y caliente, pulso acelerado o alteración de la consciencia, se debe llamar al 112 y trasladar a la persona afectada a un lugar fresco mientras se baja su temperatura corporal.
Desde la Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados se insiste en que la prevención salva vidas y se anima a toda la ciudadanía a colaborar en la detección temprana de situaciones de riesgo, especialmente durante los episodios de calor extremo.




