Islallana volvió a celebrar ayer, como lo hacía antes de la pandemia cada primer Domingo de Mayo, una de sus fechas con más tradición y más queridas por sus vecinos, la Cruz de Mayo.
El acto central de esta celebración, que suele estar acompañada de otras actividades, es la misa y romería que celebran en la Cruz situada a los pies de Peñabajenza en un entorno natural impresionante. Se trata de una de las tradiciones más arraigadas en la cultura de Islallana.
El Ayuntamiento de Nalda e Islallana también ha vivido durante el fin de semana especial actividades desde el sábado, con torneo de frontenis, hinchables, concurso de calderetas, Discomóvil y fuegos artificiales.
Durante la jornada dominical se recuperó, tras dos años sin poder realizarse, la tradicional romería con la misa en la Cruz pequeña, reparto del pan y paella popular amenizado con música.

El alcalde de Nalda e Islallana, Daniel Osés ha querido «dar las gracias a todos los vecinos de Islallana por su participación en estos actos del día de la Cruz y su colaboración para recuperar una celebración tan arraigada y querida por todos».
Osés ha finalizado afirmando que «tras 2 años muy duros ha sido un día emocionante en el que los vecinos de Islallana han disfrutado en armonía y unión de la romería recibiendo cálidamente como siempre a los visitantes que nos han acompañado»



