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FE

JOSE MARI ROJAS.- Podríamos contaros una crónica, deciros que hacía frío y había más de 7200 almas en Las Gaunas. Que no se vio en el césped la diferencia de categoría etc etc… y lo haremos.

Saltó la UD Logroñés con un 4-3-2-1 con cuatro jugadores del filial y los menos habituales en lo que va de liga. Y saltó sin complejos y a base de presión y coraje plantaron cara a “los de la Champions”.
Y es que poco pasó en la primera parte dominio alterno y una ocasión por equipo. Stuani al palo en el 23 y Najera cruzado en el 30.

Salió en la segunda parte la UD Logroñes fiel a sus ideas y a las de su entrenador, seguir jugando, presionar e intentar llegar arriba. Y ya no fue cuestión ni de garra ni de coraje. El fútbol lo ponían los riojanos.

En el 70 Facchin tras un robo, provocó un tres para dos; pecó de egoista el uruguayo y decidió tirar teniendo dos compañeros solos; muy desviado.

En un nuevo error del árbitro, y tras un córner inexistente el balón se paseo por el área en lo que fue la mejor ocasión del Girona en la segunda mitad.

Y así se llegó a la prórroga que ya se celebraba en la grada como un triunfo. Y no era para menos. Pocos sabían lo que se venía.

En el 3 del tiempo extra, Madrazo, tras el enésimo robo de Garrido, disparo cruzado. El balón y el juego era de los locales. Y le tocó al Girona defender a base de balonazos, usar el juego sucio y escuchar los “olés” de la grada.
Sólo un jugador de categoría superior podía cambiar esto para bien o para mal. Y ese fue Stuani quien tras un balón en profundidad al que no llegaba, decidió ir al choque con el portero en lugar de saltarlo. El otro fútbol, el que no gusta, el que este tipo de jugador sabe manejar… el fútbol de sentirte impotente y de no medir. Ese fútbol sucio que manda a un compañero al hospital.

 

Sin cambios y con una norma que no es igual en liga que en copa, a pesar de ser un golpe en la cabeza, no hubo lugar a un nuevo cambio.

Y nació una estrella y un mito. Arnau, hijo de Arnau, el del gol contra el Eibar. El que venía de correr sin descanso durante 100 minutos. El lateral del filial. Se enfundó la camiseta y los guantes de portero.

La lógica decía que era cuestión de minutos que llegará el gol de los catalanes. Y la lógica se equivocó y es que el improvisado Portero atajó hasta cuatro disparos y los de la cuarta categoría con 10 no pasaron excesivos apuros.
Y a los penaltis y otra vez la lógica. Un jugador de campo de la quinta categoría en la portería, en una tanda de penaltis ante jugadores, que el fin de semana jugarán contra el Madrid y en una semana ante el Liverpool…

El guion y el karma. Arnau paró uno. La UD Logroñés falló el siguiente buen guion, excelente. El Villano tiraba el penalti decisivo para los visitantes, Stuani. Al larguero y a la línea o no? Quizá entró? Pregúntenselo al karma. Yasín anotó el quinto y desató la locura en el municipal.

Noche histórica para el fútbol Logroñés. Noche para recordar para los aficionados blanquirrojos.

Ahora solo queda esperar rival y ver que se guarda Arnau para la siguiente ronda.
Viva el puto fútbol.

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