Regresaba la UD Logroñés a Las Gaunas y con ella la ilusión por obtener un resultado positivo que la mantuviera en la zona alta de la clasificación para lograr, con ello, el regreso del equipo riojano al fútbol profesional, ese en el que el equipo estuvo la pasada temporada pero del que su afición no pudo disfrutar
No empezó mal el partido para los riojanos. Fer Cano caía en el área en el minuto 10 y el trencilla no lo dudaba; como tampoco lo dudó Iñaki para adelantar a la UD Logroñés desde los once metros tras engañar con maestría al portero visitante.
En un partido bastante plano, sin a penas ocasiones y emoción, pudo igualar el partido poco antes de llegarse la media hora de juego el equipo infinito. Mancebo lo intentó en una doble ocasión que sacó de manera extraordinaria Serantes primero y un defensa bajo palos después.
Si bien no fue entonces, antes de que concluyera la primera parte, en el 35 y también de penalti, Rubén Ramos logró el empate con una ejecución prácticamente idéntica a la de Iñaki. Con empate a uno en el marcador se llegó al descanso.
Y si espesa había sido la primera parte, muchos más lo fue la segunda sin disparos ente los tres palos por ninguno de los dos equipos y solo dos ocasiones lejanas de gol a favor de los riojanos, protagonizadas por David Ramos en el 57 y el 81.
Y sólo con el tiempo cumplido, los logroñese vieron puerta. Duba recogía un balón procedente de un córner y lo convertía en un peligroso disparo que atajó Badiashile.




