Osasuna y Levante firmaron ayer un empate sin goles en El Sadar, en el primer partido liguero de los rojillos esta temporada y en el estreno oficial de Luis Miguel Ramis en el banquillo navarro.
Osasuna regresaba después de la pesadilla vivida en Getafe en el que el equipo navarro se jugaba la permanencia, perdió y además estuvo a punto de descender si Lemar hubiera marcado ese disparo que estrelló en el palo de Montilivi en los momentos finales de la última jornada.
Hoy se reencontraba con su aficiíon y le ofreció la más absoluta nada en un encuentro que terminó con un 0-0 y que mostró las carencias de los de Pamplona, pero también las de los granotas.
En líneas generales, Osasuna tuvo más presencia ofensiva en distintos momentos, aunque el Levante generó mejores registros de peligro y consiguió mantener su portería a cero.
El empate también puso fin a una racha de 40 partidos consecutivos de Osasuna marcando como local, que se mantenía desde el 5 de mayo de 2024. El conjunto navarro se quedó así a dos encuentros de igualar su mejor registro histórico en El Sadar.
Osasuna comenzó buscando la portería visitante y encontró en el balón parado una de sus principales vías de peligro. En el primer saque de esquina, Herrando obligó a Mathew Ryan a realizar una gran intervención cerca de la línea de gol.
El Levante también tuvo sus oportunidades. Brugué reclamó un posible penalti tras una caída dentro del área y, pocos minutos después, estrelló un disparo en el larguero.
Antes del descanso, Herrera evitó que Thiago pudiera adelantar al conjunto visitante. El marcador llegó al intermedio sin goles.
Budimir roza el gol tras el descanso
Osasuna salió con intención de dominar en la segunda mitad y volvió a encontrar situaciones de peligro a balón parado. En el minuto 53, Budimir estuvo cerca de marcar de cabeza, pero Ryan volvió a intervenir para evitar el tanto.
El delantero croata volvió a disponer de otra ocasión pocos minutos después, la más peligrosa del encuentro, pero su disparo, con el portero vencido y superado, se estrelló en el poste.



Con el paso del tiempo, el ritmo del encuentro disminuyó y ambos equipos redujeron sus riesgos. Con todo, el Levante terminó teniendo un ligero dominio de la posesión, con un 54,3% frente al 45,7% de Osasuna.
Siete paradas de Ryan
El guardameta del Levante fue uno de los protagonistas del encuentro. Mathew Ryan realizó siete paradas ante los siete disparos a puerta de Osasuna y resultó decisivo para que los visitantes sumaran un punto.

El resultado deja a ambos equipos con margen de mejora después de un partido en el que ninguno consiguió imponer de forma constante su juego. Osasuna afronta además los próximos encuentros pendiente de posibles incorporaciones para reforzar la plantilla.
El conjunto navarro debutaba esta temporada después del aplazamiento de su partido ante el Celta, correspondiente a la primera jornada.



