El grupo neoyorquino Strokes ha anunciado hoy que traerán su nueva gira mundial a Barcelona. Por ello, hemos querido que uno de los grupos esenciales en la recuperación del «garage rock» sea el protagonista de nuestra sección musical «El sitio de mi recreo» con su canción «Someday».
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La canción «Someday»aborda el paso del tiempo, las relaciones personales y la transición hacia la madurez. Lanzada en 2001 como parte del álbum debut Is This It, la canción se ha convertido en el himno de la nostalgia de una generación que ni siquiera había terminado de vivir sus «buenos tiempos».
Desde sus primeros versos, «Someday» transmite una sensación de nostalgia por la juventud. «In many ways, still miss the good old days» (En muchos sentidos, aún extraño los viejos tiempos) escribió Julian Casablancas cuando aún era un veinteañero.
La canción remite a una etapa marcada por la despreocupación, al tiempo que reconoce que esas experiencias no pueden repetirse indefinidamente. La canción se asienta sobre una nostalgia de alguien joven que siente que la magia de la juventud se le escapa entre los dedos mientras sucede.
La pieza también refleja cómo las promesas del pasado pueden perderse con el tiempo. Esta idea conecta con una visión más realista de las relaciones, donde la estabilidad no siempre está garantizada y los vínculos evolucionan.
En el estribillo, se introduce una crítica directa al narrador, lo que añade una dimensión más personal. La letra sugiere la dificultad de mantener una relación cuando existen diferencias emocionales o de actitud, subrayando la complejidad de crecer junto a otra persona.
Otro de los elementos presentes es la referencia al trabajo y el esfuerzo. El narrador expresa la intención de encontrar un equilibrio que le permita avanzar sin caer en una rutina excesiva, una idea frecuente en la narrativa del grupo.
La canción concluye con una decisión clara: no seguir perdiendo el tiempo. Este cierre apunta a una aceptación del presente y a la necesidad de avanzar, dejando atrás la idealización del pasado.
Musicalmente, Casablancas canta a través de un filtro que hace que su voz suene como si viniera de una radio antigua o de una fiesta en la habitación de al lado, reforzando esa sensación de distancia y tiempo pasado.
Por su parte, Nick Valensi y Albert Hammond Jr. crean capas de guitarras que se complementan como un rompecabezas; mientras que el bajo de Nikolai Fraiture mantiene un ritmo constante y galopante que impulsa la canción.
Es un tema sobre la aceptación, que acepta que las promesas se rompen antes de hacerse, que las relaciones fracasan y que el destino dice cosas extrañas. Sin embargo, termina con una nota de resolución: «I ain’t wasting no more time».
Es el sonido de alguien que decide dejar de mirar por el espejo retrovisor para empezar a conducir, aunque no tenga muy claro hacia dónde va; una canción que combina nostalgia, autocrítica y evolución personal en un formato accesible y directo.



