EL SITIO DE MI RECREO: «Nana triste» (Guitarricadelafuente y Natalia Lacunza), la canción del día
En ActualidadRiojaBaja hemos querido destacar hoy dentro de nuestra sección musical «El sitio de mi recreo» a Guitarricadelafuente. El cantautor y guitarrista ha sido distinguido estos días con el «Premio Ondas como fenómeno musical del año» ex aequo junto a Valeria Castro, cantante de la que ya hemos hablado en esta sección y que no tardaremos en volver a hacerlo.
Hemos querido elegir la canción “Nana Triste”, que interpreta junto a la pamplonica Natalia Lacunza, y que es una de las piezas más representativas del pop alternativo español. Su letra explora el desamor y la melancolía a través de una narrativa íntima y emocional.
El tema refleja una lucha interna frente a recuerdos que “vuelven pa’ hacerme llorar”, simbolizando la dificultad de cerrar etapas amorosas. Expresiones como “construir un castillo con tus lágrimas de sal” muestran el intento de transformar el dolor en algo bello, mientras que “cuidarte como un niño que no sabe caminar” alude a una relación desigual.
A lo largo de la letra, Lacunza juega con contrastes como “dame paz y dame guerra”, mostrando la dualidad emocional que acompaña al desamor. Imágenes poéticas como los “clavelitos en tu pelo” o “los tatuajes de tu piel” evocan la cercanía perdida, y la frase “hoy supura lo que ayer sabía a miel” sintetiza la transformación del amor en herida.
La interpretación vocal de Natalia Lacunza aporta vulnerabilidad y sinceridad, mientras la guitarra de Guitarricadelafuente crea una atmósfera íntima y minimalista. Juntos, logran una composición que combina pop alternativo e influencias indie, consolidando el tema como un referente del nuevo panorama musical español.
“Nana Triste” es, en esencia, una canción de despedida. La letra —“Y me muero de pena / si te vas y no vuelves”— se convierte en una suerte de arrullo desesperado. Hay en ella una ternura que duele, un intento de consuelo que termina revelando la imposibilidad de sanar. La producción minimalista, con apenas guitarra y una percusión tenue, refuerza la intimidad de la historia: dos voces que se confiesan en un susurro.
El videoclip, rodado en un entorno natural y bañado en tonos sepia, traduce visualmente esa nostalgia. La fotografía y la dirección artística acompañan el tono de melancolía rural que caracteriza la estética de Guitarricadelafuente.
Detrás de su aparente sencillez, la guitarra rasgada de Álvaro Lafuente —nombre real de Guitarricadelafuente— contiene una profundidad que evoca los ecos de la música popular aragonesa y andaluza.
Su voz, áspera y melódica a la vez, actúa como un puente entre lo tradicional y lo contemporáneo. Desde sus inicios en redes sociales, Guitarricadelafuente se ha consolidado como un cantautor alternativo que rehúye las etiquetas, construyendo un sonido propio basado en la intimidad, el desgarro y la poesía.
Por su parte, la navarra Natalia Lacunza —que dio el salto a la fama tras su paso por Operación Triunfo— aporta el contrapunto vocal perfecto.
Su interpretación delicada, casi frágil, dota al tema de una melancolía cinematográfica. Lejos del artificio pop, Lacunza se muestra aquí en su faceta más auténtica: vulnerable, honesta, emocionalmente desarmada.
Su colaboración con Guitarricadelafuente no fue solo un encuentro musical, sino un diálogo entre dos universos: el de la pureza acústica y el de la sensibilidad pop contemporánea.
Juntos construyen una balada folk moderna, donde las voces se entrelazan como si narraran un mismo dolor desde dos perspectivas.




