EL SITIO DE MI RECREO: «Sospechosos habituales» (Jhon Ottman), la canción del día
"El mayor truco que el diablo inventó fue convencer al mundo de que no existía"
Por segunda vez en esta sección musical denominada «El sitio de mi recreo», hemos querido optar por uno de los temas centrales de la Banda Sonora Original de una película como canción del día.
Si en aquella ocasión, el tema elegido fue «Barbariam horde» de Gladiator, hoy hemos querido elegir el tema central de la película Sospechosos Habituales, compuesta por Jhon Ottman (también editor de la película), que convirtió a Keyser Söze en un mito del cine
Sospechosos habituales (1995), dirigida por Bryan Singer y que logró dos premios óscar (mejor guion original al mejor actor secundario, por el trabajo de Kevin Spacey como «el tullido») es una de las películas más influyentes del thriller neo-noir.
Su estructura narrativa fragmentada y su célebre giro final la han convertido en una referencia del cine contemporáneo llegando a estar considerada como película de culto.
La historia arranca tras una violenta explosión en un barco atracado en el puerto de San Pedro, en Los Ángeles. El suceso deja 27 fallecidos y únicamente dos supervivientes: un criminal húngaro gravemente herido y Roger “Verbal” Kint, un pequeño estafador con parálisis cerebral.
El agente de aduanas Dave Kujan toma las riendas de la investigación e interroga a Verbal para reconstruir lo ocurrido. A partir de ese momento, la película alterna presente y pasado mediante flashbacks que muestran cómo un grupo de delincuentes terminó implicado en la tragedia.
Todo comienza semanas antes en Nueva York, cuando cinco criminales habituales coinciden en una rueda de reconocimiento policial relacionada con el robo de un cargamento de armas. Tras compartir celda, deciden colaborar para ejecutar varios golpes y enfrentarse a las autoridades.
El grupo está formado por Dean Keaton, un ex policía corrupto que intenta rehacer su vida; Michael McManus, especialista en robos; Fred Fenster, socio inseparable de McManus; Todd Hockney, experto en explosivos; y Roger “Verbal” Kint, narrador de la historia y aparentemente el miembro más vulnerable del grupo.
La figura de Keyser Söze
«El mayor truco que el diablo inventó fue convencer al mundo de que no existía»
La trama cambia de rumbo cuando aparece Kobayashi, un abogado que asegura trabajar para Keyser Söze, un poderoso y temido jefe criminal cuya existencia se mueve entre la realidad y la leyenda.
Según explica el abogado, los cinco delincuentes han perjudicado en algún momento los intereses de Söze. Como consecuencia, reciben el encargo de asaltar un barco en el puerto de Los Ángeles para impedir una operación de contrabando vinculada a una organización rival.
La película desarrolla así una historia marcada por la manipulación, el engaño y la incertidumbre sobre la verdadera identidad del cerebro criminal que mueve todos los hilos.
Una de las frases más recordadas del filme resume el tono de la historia: “El mayor truco que el diablo inventó fue convencer al mundo de que no existía”.
Con el paso de los años, Sospechosos habituales se ha consolidado como un referente del cine de suspense gracias a su guion, su atmósfera oscura y un desenlace que sigue siendo objeto de análisis entre los aficionados al séptimo arte.
La pieza central de la BSO de de la película
Es una composición predominantemente orquestal, oscura y melancólica, que mezcla el misterio del cine neo-noir con una profunda sensación de tragedia.
El tema arranca con una melodía de piano solitaria y minimalista que se ha convertido en la firma de la película, la cual evoca de inmediato la fragilidad del personaje de Verbal Kint y el enigma que rodea a Keyser Söze.
A medida que avanza, la pieza incorpora cuerdas majestuosas y vientos que elevan la tensión dramática, reflejando perfectamente el laberinto de mentiras y la sofisticación del guion.
Traemos hoy aquí una versión de la pieza central de esta Banda Sonora Original



