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EL SITIO DE MI RECREO: «Ángel de Orión» (Antonio Vega), la canción del día

16 de diciembre, cuando ya «se acerca la estación nevada», Antonio Vega cumpliría años de pasada. Así lo recuerda en la letra de su canción “Estaciones”, incluida en su álbum «De un lugar perdido» (2001).

Por ello, hoy en ActualidadRiojaBaja hemos querido recordar que hoy cumpliría años el maestro Antonio Vega. Sesenta y ocho años, nada menos, para quien, pareciendo tan al borde de la muerte como inmortal, falleció a los 51 el 12 de mayo de 2009.

Y lo hacemos con una de sus canciones más bellas, «Ángel de Orión»

Muy difíciles, aún más difíciles, fueron sus últimos años de vida, el que el borde del precipicio y esa inmortalidad se avistaban a cada bocanada de vida.

Consumido y roto por el dolor después del fallecimiento de su amada Margarita del Río, quien murió tras contraer una enfermedad después de haber abandonado el infierno junto a Antonio Vega; el cantautor escribió uno de sus últimos discos, «3000 noches con Marga».

«Con vehemencia enfermiza, me sumergí en una dedicación incesante a mi trabajo. Escribí, arreglé y di forma, una a una, a los temas que componen esta obra en un momento en el que, como hoy, mi corazón se hallaba desbordado por el dolor. Todo giraba en torno a la figura de Margarita del Río Reyes, la mujer que me lo dio todo por nada y a la que he consagrado mi vida entera. Lo que me quede de ella.», rubricó Antonio Vega ese trabajo.

Escribió en aquel álbum una de sus más bellas canciones. «Ángel de Orión», una canción que evoca una imagen poética de protección, belleza celestial y un guía en la oscuridad, usando la constelación de Orión como un vasto y estrellado escenario para un amor o un refugio espiritual, un protector que aparece en momentos de desamparo, como un «ángel» en el firmamento, conectando lo humano con lo cósmico y místico.

«Por alcanzar su amor, tres mundos recorrí. El mundo de los niños, el del loco y el que acaba por venir» decía Vega. Tal vez el de la lealtad, la locura y no mentira y el futuro. O tal vez no.

Lo que está claro es que el maestro regresó para escribir y dejarnos una de las canciones más bellas de un amor que ni la distancia ni el tiempo les quitó, «pues de ellos dos nació la Historia de la Tierra y Orión«.

 

Al mundo he de contar
hasta perder la voz
que un ángel vino desde Orión
Marga, mi ángel, y yo.

En la mitología egipcia, el papel que se le daba a Orión era el de un Dios conductor de las almas de los muertos al más allá,.

Un «ángel» o vehículo de ascensión, un punto de conexión entre dioses y mortales, uniendo mitología y astronomía. «Marga, mi ángel, y yo»

La letra recurre a un lenguaje simbólico y poético, con referencias astronómicas y emocionales que se entrelazan sin ofrecer una lectura cerrada.

Antonio Vega vuelve a demostrar su habilidad para sugerir más de lo que dice, apelando a imágenes abiertas que conectan con la melancolía, la búsqueda interior y la fragilidad humana.

Musicalmente, a pesar de que su letra habla de alguien que se fue y cuya partida creó mucho dolor, es una composición viva, que busca una salida desde esos dolorosos recuerdos.

EL SITIO DE MI RECREO: «Pasa el otoño» (Antonio Vega), la canción del día

Especialmente, la canción es una de las composiciones más apreciadas por sus seguidores.

Marga, mi ángel, y yo.

EL SITIO DE MI RECREO: Una canción cada día

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