El proyecto de Osasuna de Luis Miguel Ramis sigue generando, jornada a jornada, serias dudas. Osasuna ha caído hoy en El Sadar ante el Espanyol por 0-2.
Lo ha hecho tras haber encajado un doblete de Roberto Fernández en los primeros dieciséis minutos. Lo ha hecho con polémica tras ver como el árbitro les anulaba un gol y no les pitaba un claro penalti a favor. Pero lo ha hecho también sin mordiente, sin garra y sin ideas ni rumbo.
Mal partido de los rojillos que sólo han logrado 7 puntos, de los quince posibles, en el inicio liguero. Pero sobre todo han dejado dudas por sus errores defensivos, su no saber a qué juegan y su falta de acierto en ataque.
Rockson quedó señalado en la acción del primer gol, mientras que Alejandro Catena cometió un error en el segundo tanto visitante. En ataque, solo Barja en el primer tiempo y Raúl Moro en el segundo llevaron algo de peligro, aunque sin terminar de encontrar rematadors arrina, ante la meta de un seguro y solvente Dmitrović.
Todo ello deja demasiadas dudas en Pamplona, acrecentadas más aún por la actuación de algunos de los fichajes incorporados durante el último mercado también deja interrogantes. Rico, Rockson y Dubasin no ofrecieron el rendimiento esperado en esta jornada y deberán mejorar sus prestaciones en las próximas citas.






