Partido de noche de domingo en Las Gaunas, partido sacado de la jornada.
El Logroñés salió con Bolo y Cabetas en el centro de la defensa y Baselga en punta, dos cambios respecto al once que cayó en Lugo. Enfrente, una Cultural Leonesa recién descendida, con el presupuesto más alto y una plantilla hecha a base de talonario, llamada a estar arriba.
En Logroñés quiso salir mandón pero el asunto le duró apenas 15 minutos. A partir de ahí, el partido se convirtió en un intercambio de dominio más bien de aquella manera, con mucho respeto entre ambos equipos y pocas ganas de arriesgar. Vamos, que ocasiones, las justas. Se llegó al descanso con empate a cero y sonando Antifiesta, de Arde Bogotá. No se me ocurre mejor resumen para una primera parte bastante más aburrida que una tarde sin fútbol.
Unai movió el banquillo en el descanso y dio entrada a Asenjo y Val por Miguelete y Bolo, buscando cambiarle la cara al equipo. Pero la que salió más decidida fue la Cultu, que a los tres minutos vio cómo el árbitro se desdecía de su propia decisión de señalar penalti.
Y en la siguiente jugada llegó el jarro de agua fría. Buena combinación de los visitantes, pase de la muerte y Delgado, que no perdonó para poner el 0-1. La Cultu golpeaba justo después del susto del penalti y al Logroñés le tocaba remar.
El gol no hizo reaccionar demasiado a los blanquirrojos y Mendía decidió jugársela desde el banquillo. Dos puntas y a renunciar al centro del campo. La apuesta era arriesgada, pero había que intentarlo.
Anaí la tuvo, aunque el portero visitante se sacó una mano salvadora para evitar el empate. El Logroñés empezaba a ganar presencia en el área rival, más por corazón que por cabeza, pero seguía faltando esa ocasión clara que hiciera pensar que el gol estaba cerca. La Cultu aguantaba y parecía tener el partido bastante controlado.
Pero claro, esto es Las Gaunas y aquí hasta que no pita el árbitro no te puedes ir tranquilo a casa.
Cuando el encuentro agonizaba y el descuento llegaba a su último minuto, Asenjo metió un balón en profundidad para Berto, que se marchó en carrera y, sin apenas ángulo, se sacó un remate que acabó en el fondo de la portería. ¡Empate! Locura en Las Gaunas y cara de pocos amigos en los leoneses, que ya se veían llevándose los tres puntos para casa.
Un empate que sabe a victoria, de esos que se celebran casi más por cómo llegan que por el propio resultado. El Logroñés rescató un punto cuando ya parecía todo perdido y mantiene Las Gaunas como territorio inexpugnable. No fue el mejor partido de los blanquirrojos, ni mucho menos, y durante buena parte del encuentro la Cultu demostró por qué está llamada a pelear arriba. Pero en el fútbol no gana quien más presupuesto tiene, ni quien mejor juega durante más minutos, sino también quien sabe aguantar hasta el final.
Y esta vez los riojanos tuvieron premio por no dejar de creer.






