El aumento de las cotizaciones empresariales para pagar las pensiones es un nuevo varapalo que van a recibir las pequeñas y medianas empresas, sin haber recuperado plenamente su actividad tras la crisis sanitaria de la pandemia. El acuerdo entre el Gobierno central y los sindicatos, que ha dejado fuera a los empresarios no garantizará el equilibrio del sistema de pensiones, que a buen seguro va a necesitar medidas adicionales en el futuro para su sostenibilidad.
En un asunto tan importante y delicado como este que afecta a toda la sociedad española, el Gobierno prefiere castigar más a las empresas con nuevos costes , en vez de alcanzar el debido acuerdo en el marco del diálogo social.
El presidente de la FER, Jaime García-Calzada, valora como “muy negativa” la decisión del Gobierno , porque esta nueva carga para las empresas “va a afectar de forma irremediable al empleo y al mantenimiento de nuestras empresas, un aspecto que debería ser el objetivo fundamental ahora mismo”
El presidente de la organización empresarial riojana considera que el acuerdo entre Gobierno y sindicatos “va en la dirección contraria a lo que debe ser un sistema de pensiones, que debe basarse en el crecimiento de la actividad empresarial y la creación de empleo para generar nuevos cotizantes a la Seguridad Social””.
Además, este “desproporcionado” aumento de las cotizaciones que deberán pagar las empresas se produce en un momento en el que la recuperación no es real, como lo demuestra el aumento de más de un 30% de los concursos de acreedores respecto del año 2019 .
El aumento de las cotizaciones para empresas y trabajadores tampoco es positivo para los jóvenes donde existe una mayor bolsa de desempleo ni desde el punto de vista social porque también carga el esfuerzo en los trabajadores.
Por lo tanto, este esfuerzo que van a tener que realizar las empresas es inoportuno, negativo, pone en riesgo la recuperación económica, la productividad y la competitividad de las empresas y, no garantizará el futuro de las pensiones





