La operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional se ha saldado con ocho detenidos y la intervención de 11,4 kilos de cocaína y 245,5 kilos de hachís, además de marihuana, éxtasis y «tusi».
La organización, asentada en La Rioja, trasladaba grandes cantidades de droga desde el sur de España hacia el norte peninsular. Durante la investigación se realizaron registros en varios inmuebles de Logroño y Arnedo.
La operación, denominada «Tsuki-Vizapa», ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Álava y el Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional de Burgos.
La investigación comenzó a mediados de 2025, después de que los agentes detectaran una organización dedicada al transporte y distribución de sustancias estupefacientes desde el sur de España hacia el norte.
A comienzos de 2026 fueron detenidos dos integrantes cuando transportaban importantes partidas de droga. En esas actuaciones se incautaron 10 kilos de cocaína en Salamanca y 220 kilos de hachís en Toledo.
Vehículos lanzadera para evitar controles
Según la investigación, los miembros de la organización utilizaban vehículos lanzadera para detectar posibles controles policiales durante los desplazamientos.
También empleaban sistemas de comunicación sofisticados con los que trataban de dificultar la interceptación de sus comunicaciones y, con ello, la actuación policial.
Tras las primeras detenciones, los investigadores centraron sus esfuerzos en identificar a los receptores de la droga y a las personas encargadas de su distribución en el norte de España.
Las pesquisas permitieron localizar a varios de los integrantes del entramado en La Rioja, donde presuntamente desarrollaban parte de su actividad.
Registros en Logroño y Arnedo
La fase de explotación de la operación se llevó a cabo el pasado mes de julio con entradas y registros en varios inmuebles de Logroño y Arnedo.
Durante estas actuaciones se localizaron nuevas cantidades de cocaína, hachís, marihuana, éxtasis y «tusi», además de sustancias utilizadas para el corte de la droga.
Los agentes también encontraron básculas de precisión, dos máquinas termoselladoras y 31.860 euros en efectivo, material que, según la investigación, estaría relacionado con la preparación y distribución de las sustancias.
En el conjunto de la operación se han intervenido 11,4 kilogramos de cocaína y 245,5 kilogramos de hachís, además del resto de sustancias y efectos incautados.
La operación se ha saldado con ocho personas detenidas: seis durante la fase de explotación y otras dos en las primeras actuaciones de la investigación.
Tras pasar a disposición judicial, tres de los detenidos han ingresado en prisión provisional, mientras que el resto ha quedado en libertad con cargos.
La investigación también señala a otro integrante de la organización que ya se encontraba interno en el Centro Penitenciario de Logroño. Según los investigadores, desde prisión habría ejercido funciones de intermediación en el suministro y distribución de las sustancias, desempeñando un papel relevante dentro de la estructura.
La actuación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha permitido desarticular una organización presuntamente dedicada al narcotráfico con conexiones entre el sur y el norte de España.


