Alzórriz ha dimitido en mitad del caso Santos Cerdán. Fue el sucesor de Cerdán como Secretario de Organización en el PSOE Navarra, cuando el de Milagro ascendió a Ferraz. El hasta ahora vicesecretario de organización del PSN y portavoz del partido en el Parlamento de Navarramantiene, eso sí, su escaño y retribución como parlamentario.
Íntimo de Cerdán y Chivite, ha sido el fiel continuador del milagrés.De hecho se considera que ellos dos y la Ministra Elma Saiz eran el núcleo de poder del PSOE-
La dimisión se ha producido tras confesar que su pareja trabajaba en Servinabar, el foco de la corrupción socialista de Santos Cerdán. Según afirma, comunicó los hechos a la presidenta navarra y secretaria general del PSN, María Chivite, quien le pidió que dejara sus responsabilidades orgánicas e institucionales.
Sin embargo, según mantiene, no existe ilegalidad alguna y que fue él quien solicitó empleo para su pareja a Joseba Antxón Alonso.Además ha declarado que no sabía que Cerdán tenía participación en la empresa y aseguró que su pareja trabajó en ella entre 2021 y 2024. Indicó también que Chivite desconocía este vínculo laboral hasta que él mismo se lo comunicó.
La presidenta navarra ha reaccionado con contundencia, afirmando que se siente «traicionada» y desligándose de cualquier conocimiento previo sobre la empresa.
Desde la oposición, UPN y Partido Popular han exigido explicaciones. El portavoz de UPN, Joseba Ibarrola, pidió la dimisión de Chivite, mientras que el diputado del PP, Sergio Sayas, señaló a Chivite y a la ministra Elma Saiz como figuras clave en el caso.
El caso Servinabar sigue siendo objeto de investigación, con especial atención sobre sus contratos públicos y vínculos políticos. Las declaraciones de Alzórriz aportan un nuevo ángulo a una trama que podría tener implicaciones mayores en el ámbito institucional navarro.



