Dimite el jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta y contradice su versión sobre los avisos del CNI
El jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, ha presentado su renuncia después de que el delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, negara haber tenido conocimiento de la información que el CNI le trasladó el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva en Ceuta.
Sanz sostiene que comunicó personalmente a Triano la información recibida de los servicios de inteligencia y considera que existe una “evidente incompatibilidad” entre su versión y las declaraciones realizadas públicamente por el delegado.
En un correo electrónico remitido este jueves y al que ha tenido acceso El Mundo, Sanz afirma que la información del CNI “fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día”.
La dimisión convierte a Sanz en el primer cargo que asume responsabilidades políticas por la gestión de la crisis de Ceuta y sitúa el foco sobre la actuación de la Delegación del Gobierno.
El aviso del CNI se produjo el 29 de julio
La documentación desclasificada por el Gobierno recoge que el 29 de julio a las 13.52 horas, el CNI informó a la Delegación del Gobierno de un llamamiento en redes sociales para realizar un asalto por la valla y por mar al día siguiente.
El mensaje advertía de que el llamamiento estaba previsto para las 20.00 horas y señalaba que dos grupos contaban conjuntamente con unos 180.000 seguidores, como indicación del alcance de la convocatoria.
La respuesta registrada desde la Delegación fue: “Sus rilas”.
Posteriormente, según la documentación desclasificada, no consta una nueva comunicación hasta las 21.33 horas, cuando el jefe de gabinete del delegado mantuvo una llamada de unos 11 minutos con un miembro del CNI.
La hora de esa conversación adquiere especial relevancia porque, según un informe de los servicios de inteligencia fechado el 30 de julio, a las 21.00 horas la situación en Fnideq (Castillejos) había alcanzado un “punto crítico”.
El documento señalaba que había una multitud esperando para lanzarse al agua con destino a Ceuta y que el refuerzo policial y de la gendarmería marroquí había resultado insuficiente para controlar a la muchedumbre.
Sanz asegura que la Delegación avisó al Gobierno
En su escrito de renuncia, Sanz también defiende la actuación de la Delegación del Gobierno en Ceuta y asegura que desde el organismo se trabajó para conseguir una respuesta del Ejecutivo central.
El hasta ahora jefe de gabinete afirma que el Gobierno era conocedor de la existencia de informes que demostrarían la labor de aviso y alerta realizada desde la Delegación hacia distintos ministerios.
Esta afirmación contrasta con la posición mantenida inicialmente por el Gobierno, que sostuvo que no existían informes, y con la posterior explicación de que las alertas disponibles no anticipaban la magnitud de los acontecimientos del 30 y 31 de julio.
Marlaska y Robles mantienen versiones diferentes
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reiterado que no hubo ninguna alerta que anticipara una entrada irregular masiva de las características de la registrada en Ceuta.
“No hubo ninguna alerta referente a ninguna entrada irregular masiva en los términos que se produjo el 30 y 31 de julio”, sostuvo este jueves.
Esta versión no coincide con la mantenida por la ministra de Defensa, Margarita Robles, que ha defendido que sí existieron avisos sobre la situación.
La renuncia de Sanz añade ahora un nuevo elemento a la controversia sobre qué información recibió la Delegación del Gobierno antes de la entrada masiva en Ceuta y quién tuvo conocimiento de las alertas trasladadas por el CNI.






