CSIF ha realizado más de 3.800 encuestas en toda España entre el colectivo de Celadores, preguntándoles si querían ser considerados como personal sanitario y si pensaban que el Celador debería tener una formación específica de formación profesional que mejorara sus funciones y competencias. A la primera pregunta, el 82% ha contestado de forma afirmativa, siendo el 77% los que han dado su conformidad a la segunda cuestión. Estos resultados muestran de forma clara la inquietud del colectivo de Celadores de mejorar tanto su reconocimiento como su formación.
Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) volvemos a reivindicar la reclasificación y revisión de competencias del colectivo de Celadores por parte del Ministerio de Sanidad, y que éste emita informe al Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL), para dotarles de una competencia de Nivel 2 que lleve a la creación de un Módulo de Grado Medio de Formación Profesional, dentro de la Familia Profesional Sanitaria.
Las funciones de los Celadores vienen recogidas en el artículo 14 del Estatuto de Personal No Sanitario al Servicio de las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social del año 1971. Después de 50 años, estas funciones se encuentran desfasadas, obsoletas y, en algunos casos, fuera de lugar desde una visión de igualdad.
Estos profesionales también reivindican la mejora en la evaluación de sus puestos de trabajo: prevención de movilización de cargas, riesgos de seguridad y riesgos biológicos, en una profesión con una de las mayores tasas de lesiones músculo-esqueléticas.
Por otra parte, CSIF reclama un mejor reparto de incentivos y complementos que reconozca la penosidad de la categoría; penosidad no reconocida por la administración, que llegó a no considerar a los Celadores como personal de riesgo Covid, aunque estuvieran en primera línea de atención a los pacientes.
La escasez de personal y la precariedad laboral son generales en todas las categorías de la Sanidad pública, siendo los celadores una de las más afectadas por la política de recortes.
Por todo ello, CSIF quiere recordar, este día 5 de Noviembre, Día del Celador, la labor fundamental de estos profesionales, muchas veces, invisibles por su trabajo, pero imprescindibles para conseguir una sanidad pública de calidad.




