El Ayuntamiento de Calahorra ha presentado los datos de liquidación del presupuesto municipal correspondiente a 2024, que se ha saldado con un superávit de 2,36 millones de euros y un remanente de tesorería total de 6,67 millones. Las cifras suponen un cambio sustancial respecto al ejercicio anterior, que cerró con un déficit de 1,97 millones de euros.
El presupuesto definitivo del año pasado alcanzó los 31,6 millones de euros, un 7,84% más que en 2023. Según ha informado el concejal de Hacienda, Mario Nafría, se ejecutó un 70% del gasto previsto y se alcanzó un 75% de los ingresos presupuestados, lo que representa una mejora del 21,7% respecto a 2023 y del 20% sobre 2022.
La deuda municipal se situó en el 5,5%, con una reducción del 2% respecto al año anterior. Además, se registró un ahorro neto de más de 3,3 millones de euros y unos fondos líquidos de 6,24 millones a cierre de ejercicio.
En palabras de Nafría, “la situación económica del Ayuntamiento está mucho más saneada que en 2023”, destacando que “en un solo ejercicio se ha pasado de unas pérdidas de 1,9 millones a un beneficio de 2,3 millones de euros”.
El análisis por capítulos refleja una ejecución del 96% en gastos de personal, mientras que el capítulo II, destinado a bienes corrientes y servicios, alcanzó los 10,8 millones de euros. Las inversiones municipales llegaron hasta los 4 millones de euros, el 76% de lo presupuestado en ese ámbito.
En cuanto a ingresos, se ejecutó el 85% de lo previsto en impuestos directos, y el 50% en indirectos, afectado por incidencias informáticas en la liquidación de plusvalías, que se prevé solventar en 2025. Las tasas y otros ingresos superaron lo previsto con un 112% de ejecución, y las transferencias corrientes un 107%.
A pesar de los buenos resultados, el Ayuntamiento ha debido presentar un Plan Económico-Financiero para el periodo 2025-2026, tras la reactivación de las reglas fiscales por parte del Gobierno central. Este plan, según el edil de Hacienda, no implicará subidas de impuestos, y solo establece la obligación de cumplir con la estabilidad presupuestaria en los próximos dos años.
“El remanente de tesorería solo podrá utilizarse para inversiones financieramente sostenibles o para amortizar deuda”, ha explicado Nafría. En ese sentido, se estudia destinar parte del superávit a continuar amortizando deuda antigua antes de que finalice el año.
El Ayuntamiento solo incumple el objetivo de estabilidad presupuestaria por motivos coyunturales relacionados con la financiación de obligaciones con cargo al remanente. Según el informe de intervención, la situación no es estructural y no compromete la salud económica municipal.
Finalmente, Nafría ha insistido en que se mantendrá una política de baja presión fiscal. “Seguimos siendo uno de los municipios con menor carga tributaria de la zona”, ha afirmado, señalando que la economía local “está equilibrada y con capacidad para afrontar nuevos retos”.



