La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) ha mostrado públicamente su desacuerdo con la decisión de la FIFA de declarar elegible al delantero estadounidense Folarin Balogun para disputar el encuentro de octavos de final del Mundial 2026 entre Estados Unidos y Bélgica, previsto para este lunes.
En un comunicado oficial, la federación belga afirma estar “asombrada” por la resolución adoptada por el organismo internacional, que deja sin efecto la suspensión derivada de la tarjeta roja que vio el futbolista estadounidense en el partido anterior.
Según explica la RBFA, la FIFA fundamenta su decisión en el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, que permite al Comité Disciplinario suspender la ejecución de una sanción previamente impuesta en determinados supuestos.
No obstante, la federación belga sostiene que esa interpretación entra en conflicto con el propio reglamento disciplinario. En concreto, recuerda que el artículo 66.4 establece que una expulsión con tarjeta roja implica automáticamente la suspensión para el siguiente partido del equipo, criterio que, asegura, se ha aplicado al resto de expulsados durante la competición.
Asimismo, Bélgica señala que la resolución también contradice el Reglamento de Competición de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El artículo 10.5 recoge que cualquier jugador expulsado por tarjeta roja directa o por doble amonestación queda suspendido de forma automática para el siguiente encuentro de su selección, sin perjuicio de posibles sanciones adicionales.
La RBFA añade que este criterio fue reiterado por la FIFA mediante la Circular nº 16 distribuida a todas las federaciones participantes el pasado 12 de mayo de 2026 y que también ha sido recordado en las reuniones de coordinación celebradas antes de cada partido del torneo.
Ante esta situación, la federación belga anuncia que está analizando “todas las opciones potenciales” con el objetivo de defender los derechos de las selecciones participantes y preservar la aplicación uniforme de las normas y los principios de fair play durante la competición.
La polémica se produce apenas unas horas después de que la FIFA revocara la suspensión de Balogun, una decisión sin precedentes en el actual Mundial y que ha generado un intenso debate sobre la interpretación de la normativa disciplinaria antes del decisivo duelo entre Estados Unidos y Bélgica.


