Sanidad ha activado del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del exceso de Temperaturas sobre la salud, tras registrarse el nivel 1 de riesgo (amarillo) en cinco provincias Jaén, Zaragoza, Huesca, Salamanca y León y el nivel 2 (naranja), en la provincia de Granada, en el día de hoy.
Los efectos asociados a las temperaturas excesivas implican la coordinación de las instituciones de la Administración del Estado y acciones que puedan ser realizadas por las Comunidades Autónomas y la Administración Local.
Para el correcto desarrollo del Plan, la Agencia Estatal de Meteorología AEMET proporciona a diario las temperaturas máximas y mínimas esperadas para ese día y las predicciones para los cinco días siguientes.
Esas temperaturas están desagregadas por capital provincial y zonas isotérmicas, en aquellas donde se encuentra implantado, y según el número de días en los que se superan las temperaturas umbrales establecidas en el Plan, se determinan los niveles de riesgo de cada provincia o zona isotérmica. La comunicación a las comunidades autónomas permite poner en marcha conjuntamente con ellos las medidas previstas en el nivel correspondiente.
El calor excesivo puede alterar nuestras funciones vitales cuando el organismo es incapaz de compensar las variaciones de temperatura corporal y puede provocar problemas de salud como calambres, deshidratación, insolación, golpe de calor que puede generar problemas multiorgánicos con síntomas tales como inestabilidad en la marcha, convulsiones e, incluso, el coma.
La exposición a temperaturas excesivas afecta especialmente a los niños, personas mayores, mujeres gestantes y personas con patologías crónicas de base. También cuentan con un factor de riesgo añadido las personas en situación de marginación, aislamiento, dependencia o con discapacidad.
Recomendaciones
Para minimizar los daños, desde el Ministerio de Sanidad, se insiste en un decálogo de recomendaciones generales:
1. Bebe agua y líquidos con frecuencia, aunque no sienta sed y con independencia de la actividad física que realice.
2. Evita las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
3. Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, presta especial atención a: bebés y niños y niñas pequeñas, embarazadas o madres lactantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol). Para más información sobre los factores de riesgo pinche aquí.
4. Permanece el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o
climatizados, y refréscate cada vez que lo necesite.
5. Procura reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
6. Usa ropa ligera, holgada y que deje transpirar.



