La Escuela de Tenis Adaptado de Calahorra ha cerrado su primer año de actividad con cifras que superan las previsiones iniciales. El programa cuenta ya con siete participantes activos y ha generado una lista de espera, consolidándose como una referencia en deporte inclusivo en La Rioja Baja.
En menos de doce meses, la iniciativa ha logrado un nivel de participación inédito en esta disciplina dentro de la comunidad autónoma. Según los datos facilitados, nunca antes se había alcanzado una respuesta similar en el ámbito del tenis adaptado en La Rioja.
El proyecto combina experiencia técnica con respaldo institucional. Desde el Ayuntamiento de Calahorra destacan la apuesta por el deporte adaptado como herramienta de integración social y mejora de la calidad de vida, mientras que desde la organización se subraya la buena acogida por parte de la ciudadanía y del tejido asociativo local.
El desarrollo de la escuela se apoya en la colaboración entre administraciones y entidades. Participan el Gobierno de La Rioja, el Ayuntamiento de Calahorra, la Fundación Bepro y la Fundación Deporte Sin Barreras, que aportan soporte técnico y logístico para facilitar el acceso a la práctica deportiva de personas con discapacidad.
Uno de los elementos clave ha sido el trabajo del monitor responsable, Toni, con amplia trayectoria en el tenis riojano. Desde la organización señalan que ofrecer este tipo de actividades resulta fundamental para fomentar la continuidad en la práctica deportiva regular de personas con discapacidad.
El balance del primer año sitúa a la escuela como un modelo de referencia en la comarca, con perspectivas de crecimiento ante la demanda existente.



