Actualidad Rioja Baja
Medio de comunicación para conocer lo que pasa en nuestra tierra

Volver a ganar (La crónica de Ángel Sedano y las imágenes del UD Logroñés- Salamanca CF UDS)

Los últimos tres partidos en las Gaunas se habían cerrado con un cero a cero. Este 2020 no había empezado en Las Gaunas como se quería. Había que volver a ganar en casa, había que reencontrarse con esa sensación de la victoria, la sensación del “más tres” era fundamental.

Se consiguió de una forma práctica y pragmática, con ese sufrimiento del fútbol de barro, con la pegada del líder a escena otro día más, en otra tarde más.

El rival, el Salamanca, el Salmantino; pongan el apellido o el nombre que quieran. Lo que fue raro y difícil de ver fue su equipación. Uno es chico básico en cuestión de colores, el rosa chicle y el gris claro-vivo del rival no termino de convencerme. Tampoco me convenció su exceso de intensidad. Faltas, más recados; la idea del Salamanca era cortar el ritmo, que el líder no estuviera a gusto con balón. Cada control de espaldas era parado con faltas. Así querían algunos que se jugara y el líder no estaba cómodo, los tobillos de algún jugador tampoco.

Ñoño boto una falta directa, el primer acercamiento serio al área rival en el minuto 6. Olaetxea lo intentó después a pase de Paredes… agua, el disparo salió alto, era el minuto 20. El Salamanca a lo suyo, cortando el ritmo, la intensidad tobillera al poder.

Ander Vitoria tuvo quizás la ocasión más clara de esta primera mitad, su disparo salió lamiendo el palo de Sostrés en el minuto 23.

La UD Logroñés ponía las ganas, tenía el balón, intentaba generar de cara a puerta; el Salamanca la presión alta, la incomodidad de un rival incómodo. En el minuto 38 Rubén Martínez recogió un rechace aunque su balón salió desviado.

La sensación era diferente a los últimos partidos en casa, se generaban ocasiones, quizás no excesivamente claras; pero se generaban. El líder buscaba esa pegada; el Salamanca se fajaba bien, no sufría en exceso y el reloj corría a su favor. El marcador seguía 0-0 y así se llegó al descanso ante un rival diferente, duro, intenso, rocoso, que sabía que quería, que cortaba el ritmo para que se jugara poco y, si se puede, que no le castigara el líder.

El Salamanca salió un poco más descarado en esta segunda mitad, botó dos corners y parecía que la intensidad tobillera del primer tiempo era un espejismo. Rony suplió a un renqueante Ander Vitoria que había recibido ‘poco cariño’ de sus marcadores en la primera parte.

En el minuto 48 Leo vio la segunda tarjeta amarilla por una falta dura abajo y el Salamanca se quedó con diez. Ahí, en ese momento, la UD Logroñés mordió. La jugada por banda de Ñoño, el balón al corazón del área para que Rubén Martínez, con sutileza y clase, rematara a gol y subiera el 1-0 en el marcador.

La temida pegada del líder a escena en el minuto 50. Partido encarrilado, o casi. Helenio Herrera dijo que se juega mejor con diez que con once y el Salamanca lo demostró. Tuvo el balón, no tuvo que pegar más patadas, se limitó a tener el balón y el juego y ahí el líder dio un pasito atrás mientras el Salamanca daba dos pasos adelante. Tocaba sufrir, los líderes sufren. se vio, pero hay una cosa que tienen los líderes, ese pelin de suerte en momentos puntuales. Le tocó el turno a Miño, el portero del líder tan difícil de batir, el portero que parece un gigante, ese que saca una mano descomunal para rescatar del atasco a su equipo. En el minuto 71 Miño paraba la sublevación Charra. El palo y Miño, no se sabe si fue Miño o el palo, el caso es que la ocasión más clara de los Charros, entre Miño y el palo, la solventaron; ese pelin de suerte del líder apareció en el minuto 77 y con ese palo se acabó el Salamanca.

Salió Ubis al campo, Eduardo Ubis, un ex rojiblanco que levanta «pasiones» en la grada de las Gaunas, no deja indiferente a nadie. Unos silbaron, otros aplaudieron… clara minoría estos últimos. Ubis no fue la solución esta vez y la UD Logroñés se estiró más, estuvo más cómoda, intentó que no pasara nada y nada pasó. El marcador no se movió, se trataba de sumar, de ganar y se consiguió.

Quizás nadie se acordará del cómo, pero estos puntos valen igual que cuando el partido es entretenido, con más goles y mejor juego. El líder es líder por algo, aquí el líder está para ganar de todas las formas posibles porque lo importante es ganar, ganar y volver a ganar.

También podría gustarte