POR OLIVIA ABAD.- Hoy hemos celebrado los 41 años desde la concesión del Estatuto de Autonomía. Este año, con este último acto institucional, se despide Concha Andreu de su presidencia y lo hace volviendo al monasterio de Yuso, reuniendo en un mismo acto los que fueron, son y serán los representantes políticos de nuestra comunidad.
Amenizado por la Orquesta de Cámara de Rioja Filarmonía, este acto ha sido más íntimo que el año anterior y se respiraba un aire de cierta melancolía y sobriedad.
Poniendo en valor el idioma castellano en la cuna del mismo, comienza este acto institucional donde todas las palabras en castellano pronunciadas serán tenidas en cuenta no solo por su valor de significado principal, sino también sus posibles segundos o terceros significantes. Palabras como Igualdad, mujer, valores democráticos, familia…; encerraban todo un gran significante de lo que se ha pretendido lograr en esta legislatura.
Ciertamente, todo el acto ha tenido un marcado carácter femenino, con la concesión de la Medalla de La Rioja al Club Haro Rioja Vóley por sus hazañas deportivas, pero también por el espíritu de superación, fomento del deporte y los valores que transmite.
La distinción de Riojana Ilustre también ha ido para la capital jarrera, siendo otorgada a María Vargas Montoya, enóloga de las bodegas Marqués de Murrieta. Considerada como la mejor enóloga del mundo, en su discurso ha alabado, incluyéndolos en su distinción, a todos los profesionales implicados en la elaboración de los caldos que pasean el nombre de nuestra comunidad con orgullo en todo el mundo (allá donde son disfrutados). Poniendo en valor el aprendizaje diario y la experiencia que da la naturaleza y sus particularidades.
Valorando las pasadas elecciones como el ejercicio democrático que podemos celebrar en este día, ya que debido a un acto de democracia podemos disfrutar de ese estatuto e identidad que conmemoramos hoy, ha comenzado la presidenta el último discurso institucional de su legislatura: «El Día de La Rioja no es una efeméride desvinculable de la democracia. Muy al contrario, es un efecto directo de ella, necesaria y naturalmente, desde el principio de su celebración, desde su primer día. Es por esta razón que el presente 9 de junio de 2023 nos brinda un doble motivo para ser celebrado, con la mayor convicción política y con el mayor sentido democrático, al haber coincidido -mediando apenas dos semanas- con unas elecciones autonómicas y municipales que han vuelto a suponer un éxito indiscutible de la democracia».
También ha valorado el esfuerzo de su ejecutivo en esta legislatura bajo unas circunstancias excepcionales: «La mayor suerte que ha tenido el Gobierno del que he formado parte fue recibir en su día la confianza del pueblo riojano para hacerse cargo de su gobernanza. Confianza a la que hemos intentado honrar con nuestro trabajo, realizado durante en algunos tramos fundamentales -como estoy segura a nadie se lo oculta- en condiciones extremas, por las circunstancias internacionales sufridas».
Por último, ha deseado suerte para el gobierno entrante poniendo a su disposición la defensa de los intereses de nuestra comunidad: «Se puede servir a La Rioja, con voluntad, esfuerzo e ideas, desde muchos flancos. Y así, tenga por seguro el Gobierno entrante que me encontrarán de su lado siempre que haya que defender los intereses de nuestra comunidad, porque será la manera de defender los de España. Son intereses mutuos, coherentes, innegociables, patrióticos. De ello estoy absolutamente convencida. Ésta es la razón democrática que nos legitima y sustenta».
Finalizaba Andreu este discurso con un emocionado agradecimiento a la oportunidad de haber liderado una región como la nuestra y finalizando con el sonoro grito desde las entrañas: “VIVA LA RIOJA”.
Con el himno de nuestra comunidad se cierra un acto madrugador, en comparación a otros años y con una vuelta a los orígenes se podría decir. A la cuna del Castellano, de la que junto con el vino hemos hecho nuestra seña identitaria.



