VINEA Calahorra considera “una locura”acometer en este momento la obra de la estación de autobuses con un coste de más de cuatro millones de euros y cuyo proyecto de redacción ascenderá a 211.000 euros.
Para esta formación política “la situación de crisis sanitaria y económica actual debería hacer reflexionar a los políticos: las obras faraónicas deben de acabar”.
De igual manera señalan que Calahorra dispone de espacios y terrenos en el mismo centro de la ciudad cuyo titular es el ayuntamiento, “parcelas que son a coste cero para poder hacer una estación de autobuses en pleno centro y cercana a toda la ciudad”. De igual manera afirman que “empresarios del mundo del autobús de Calahorra y de la zona ya han dado su opinión de que es una muy mala noticia sacar la estación del centro de la ciudad”.
Tampoco VINEA está de acuerdo con que vayan a realizarse en unos terrenos que generarán un coste de alrededor de 12.000 euros anuales a la ciudad y que son ajenos a ella, “instalaciones que ADIF tiene en su propiedad sin que a la propia compañía le cueste nada, pues después de las obras las instalaciones seguirán siendo de la empresa concesionaria”.
“Parece que ignoran la realidad, que hay familias que no pueden pagar los impuestos y contribuciones, empresas que están cerrando por no poder pagar la luz o el recibo de autónomo, personas que están pasando calamidades para pagar hipotecas o gastos ordinarios, y nos dedicamos hacer obras faraónicas sin ninguna necesidad”, subrayan en VINEA.





