La Guardia Civil se está sirviendo de perros especialistas en búsqueda de restos para inspeccionar los trenes en el accidente ferroviario de Adamuz.
La revisión de los vagones del Iryo ya ha concluido. Cada vez que se concluía la inspección de uno de ellos, este era marcado con una cruz rosa. Afortunadamente, no se ha ninguna otra víctima mortal más.
Más complicada se presenta la revisión del segundo de los trenes, el Alvia. Dos de sus vagones se precipitaron por un talud de 4 metros. Desde anoche se está trabajando en el asentamiento de máquinas pesadas que permitan levantar o trocear para extraer el amasijo de hierros en el que se han convertido estos compartimentos.


