La Policía Local de Calahorra ha realizado dos detenciones y ha tramitado numerosas denuncias relacionadas con altercados en la vía pública, consumo de alcohol y drogas al volante, así como infracciones de tráfico y convivencia ciudadana entre el 15 de abril y el 17 de mayo.
Entre las actuaciones más destacadas figura la detención de un hombre con una orden de alejamiento por violencia de género que, según el parte policial, estaba golpeando la puerta del domicilio de su expareja y llegó a fracturar parte de la misma. Los agentes indican que el individuo reaccionó de forma violenta contra ellos cuando acudieron al lugar. Finalmente fue detenido por presuntos delitos de quebrantamiento de condena, atentado a agentes de la autoridad, resistencia y desobediencia grave.
La Policía Local señala además que este ciudadano era conocido por antecedentes relacionados con robos y que existía una vigilancia coordinada con otras policías locales de La Rioja y con la Policía Foral de Navarra. Posteriormente ingresó en prisión por orden judicial.
La segunda detención se produjo tras una pelea entre dos mujeres en la vía pública. Durante la intervención policial, una de ellas agredió a un agente, por lo que fue arrestada como presunta autora de un delito de atentado contra agente de la autoridad.
En materia de seguridad vial en Calahorra, los agentes instruyeron varios atestados por conducir bajo los efectos del alcohol y por circular sin permiso. Uno de los casos afectó a una menor de edad que conducía un vehículo sin haber obtenido nunca el carné. La investigación también alcanzó al titular del coche como cooperador necesario.
Durante este periodo también se investigó a varios conductores por dar positivo en pruebas de alcoholemia tras accidentes, conducciones temerarias o maniobras erráticas. Además, se tramitaron distintas denuncias administrativas por positivos en drogas, algunas de ellas tras controles rutinarios y otras después de accidentes de tráfico.
El balance policial recoge igualmente denuncias por tenencia de sustancias estupefacientes, desórdenes públicos y negativa a identificarse conforme a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana.
En cuanto a las ordenanzas municipales, la Policía Local interpuso sanciones por circular en vehículo de movilidad personal sin casco, causar ruidos, orinar en la vía pública y faltas de respeto a los agentes.
El informe también detalla varias intervenciones por peleas en calles de la ciudad, tanto a la salida de establecimientos nocturnos como por discusiones de tráfico o agresiones entre particulares. En la mayoría de los casos, los implicados presentaban lesiones leves y fueron informados de la posibilidad de acudir a un centro de salud y presentar denuncia



