La UD Logroñés no logró llevarse los tres puntos de su visita al Carlos Belmonte. Los tuvo muy cerca, los rozó con los dedos… y también con la punta de esa bota de Andy… pero, un cabezazo inapelable de Ortuño en el 92 le quitó dos y dio algo de aire en esta liga a uno de los equipos que, dentro del lío en el que empieza a meterse el equipo riojano, empieza a convertir en serios rivales directos de la UD Logroñés.
Lejos quedan esas tardes de gloria en las que el equipo recién ascendido sacaba los partidos como fuera y contra quien fuera, esas en las que los riojanos llegaron a encadenar una racha histórica de victorias, esas en las que los riojanos miraban cara a cara, desde la décima posición, a los equipos situados en mitad de tabla.
Ahora todo ha cambiado, ahora es diferente, y los equipos a los que toca mirar son los situados en la parte baja de la tabla. El Albacete Balompié de esta tarde, al AD Alcorcón, al CD Castellón, al FC Cartagena e incluso al Real Zaragoza son los rivales actuales de los blanquirrojos, esos con los que medirse, compararse y no dejarles pasar.
Comenzó dominando la UD Logroñés el encuentro. Pudieron los riojanos adelantarse en el minuto 6, cuando Iñaki puso un balón en el área que no logró rematar Nano Mesa. El dominio del equipo riojano no terminaba de tornarse en ocasiones claras frente a la puerta local.
De hecho, no lo hizo hasta que en minuto 35 Bobadilla peinó un balón con dirección hacia los tres palos. Lo interceptó Nano Mesa, cuando el disparo buscaba el segundo palo, desviándolo de tacón. Su remate a punto estuvo de colarse entre las piernas de un Tomeu Nadal que logró detenerlo, a ras de suelo, en última instancia.
Sin embargo, el que marcó en la primera parte fue Carlos Isaac para el Albacete Balompié. Perdía el balón tontamente el equipo riojano en el centro del campo. Combinaba Zozulia con Cedric que ponía el balón en el área para que el jugador albaceteño introdujera el balón entre los tres palos. Pero Carlos Isaac se hallaba por delante de Iago López y el árbitro, sin dudarlo y sin VAR, anuló el gol.
El gol, que no subió al marcador, sirvió de aviso a los logroñeses. Los errores se pagan y su precio puede ser muy alto. Aunque también despertó a los locales que volvieron de vestuarios de otra manera, buscando el balón y con ganas de dominar el partido.
En la segunda parte, en el minuto 52, botaban una falta Carlos Isaac para que Dani Rodríguez cabeceaba y, cual portero de balonmano, Roberto Santamaría repeliera a córner. Había sido fuera de juego; pero el portero riojano se había empleado a fondo dando tranquilidad a sus seguidores.
Siguió intentándolo el Albacete. Primero fue Zozulia desde fuera del área, después Alfredo Ortuño de cabeza en una posición parecida. Pero el marcador no se movía.
Puso un caramelo en el área Iñaki al saque de una falta. Con una rosca perfecta y una caída sorprendente, Bobadilla no logró impactar con el esférico.
Cuando la UD Logroñés había logrado cambiar la tónica del partido, probó la UD Logroñés con cambios en su zona de más ofensiva. Entraron al campo Paulino y Rubén Martínez en sustitución de David González y Unai Medina.
En el 74, buscó y encontró meta Nano Mesa. Al palo largo la ponía el “nueve” del seis a la espalda. El canario que llegó cedido en el mercado de invierno desde el CD Cádiz de primera, no desaprovechó un pase al espacio de Olaetxea y cruzó el esférico ante Tomeu Nadal para poner el 0-1 en el marcador.
Se adelantaba la UD Logroñés. El Albacete Balompié necesitaba los puntos de manera imperante. La UD Logroñés también. Nano Mesa abandonó dolorido el partido en el minuto 81, pero Sergio Rodríguez no quiso cambiar el sistema de juego e introdujo a Leo Ruiz, un cambio natural, en su lugar.
Pudo ampliar la diferencia Andy en un nuevo centro a balón parado de Iñaki, otra vez el guante de Iñaki. El granadino no terminó de pinchar el balón, tampoco de rematarlo y su intento murió con un “uy” de esos muy largos, de esos que indican que “el partido pudo estar ahí”.
De un barullo en el área pudo llegar el empate de las botas de Zozulia. Caballo, Silvestre, un rebote y otro más, uno de ellos en Bobadilla que el VAR revisó y dejó en nada, y el disparo de Zozulia que detuvo a la perfección el meta del equipo riojano.
Y cuando todo parecía que estaba decidido, cuando parecía que el partido estaba acabado, con el tiempo cumplido, Ortuño remató de cabeza un centro medido de Cedric ante Roberto Santamaría.
Era el empate a uno. Era una bocanada de aire insuficiente para los de Albacete. Un mordisco a los riojanos que se veían con los tres puntos de regreso a casa y que se dejaban dos en los últimos instantes… Pero no era más que el reparto de punto entre dos equipos muy necesitados de puntuar de tres en tres.
La UD Logroñés volverá a intentarlo de nuevo en una semana en su feudo. Esta vez el rival será un Málaga CF que también ha tenido que acostumbrarse a mirar a los ojos a los equipos de la zona media baja de la tabla. Con otros tres puntos en juego y un claro objetivo: GANAR.


